La lucha contra el racismo en Cuba (I)

La siguiente es una entrevista realizada recientemente con Esteban Morales Domínguez por el People’s Forum [Foro de los Pueblos] de la ciudad de Nueva York.

Morales murió de un ataque al corazón el 18 de mayo del 2022. Nacido en Cárdenas, Matanzas, Cuba, en 1942, se convirtió en uno de los más destacados investigadores cubanos. Fue miembro del Partido Comunista de Cuba, de la Unión Nacional de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC) y de la Comisión José Antonio Aponte de la UNEAC. Las responsabilidades de esta comisión incluían las relaciones entre Estados Unidos y Cuba y la lucha contra el racismo en Cuba.

Morales fue miembro de la Academia de Ciencias de Cuba y ocupó numerosos cargos académicos, incluido el de profesor en la Universidad de La Habana. Fue autor principal, o coautor, de 15 libros y publicó muchos artículos. Su libro Desafíos de la problemática racial en Cuba, publicado en el 2007, fue la primera publicación sobre este tema por un erudito en Cuba desde la revolución de 1959. Una colección de sus ensayos en inglés puede encontrarse en el libro Race In Cuba: Essays on the Revolution and Racial Inequality (Monthly Review Press, 2012).

“Duele la sorpresiva muerte de Esteban Morales”, dijo Miguel Díaz-Canel Bermúdez, presidente de Cuba y primer secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba, en un comunicado publicado por Prensa Latina el 19 de mayo. “Extrañaremos su inteligente, incisiva y comprometida evaluación de los problemas de nuestra época. Mis condolencias a familiares, amigos y a la intelectualidad cubana, que prestigió con su obra”.

“El mandatario [cubano] se sumó así a los numerosos pronunciamientos de intelectuales, instituciones y pueblo en general por la pérdida a los 79 años de edad del reconocido politólogo y ensayista”, señaló Prensa Latina.

La conversación, realizada recientemente por James Count Early en nombre del People’s Forum [Foro de los Pueblos], fue publicada el 22 de abril del 2022. La entrevista grabada en video, que incluye subtítulos, puede encontrarse aquí

La transcripción, los subtítulos y las notas al final son de Panorama-Mundial. Debido a su extensión, publicamos la entrevista en dos partes.


(Esta es la primera de dos partes)


Mi nombre es James Early, y soy su anfitrión. Nos complace darle la bienvenida al Dr. Esteban Morales Domínguez de La Habana, Cuba. Distinguido economista, politólogo y autor de las perspectivas más importantes sobre el nexo de identidad nacional, identidad racial, identidad de clase e implicaciones políticas en la lucha contra el racismo, tema que ha sido señalado en Cuba hoy tanto por los ciudadanos cubanos como por el gobierno cubano y el Partido Comunista de Cuba. Bienvenido, Esteban.

Bien, yo creo que, ante todo, hay que hacer una cierta introducción histórica, para saber en qué momento estamos de todos esos aspectos políticos, democráticos, sociales que James sitúa en la introducción de la entrevista.

En primer lugar hay que decir que los problemas de racismo y discriminación racial que aún existen en Cuba no los trajo la revolución cubana, estaban aquí ya hace más de 500 años. Porque nosotros venimos históricamente de un régimen colonial esclavista, del régimen español colonial esclavista que comenzó entre finales del siglo XV y principios del siglo XVI.

Cuando los españoles llegan a Cuba, llegan fundamentalmente con el interés de obtener ciertas riquezas, oro en particular, y de ese modo utilizaron a la población indígena, a la población originaria de la isla, a manera de trabajo esclavo.

Sin embargo, cuando surgió la producción azucarera, entonces fue cuando fundamentalmente llegaron los negros esclavos a Cuba. Porque los esclavos, los negros que llegaron a Cuba, los primeros que llegaron venían de España, se llamaban ladinos. Tenían cierta cultura adquirida en España y además hablaban el español, y venían como criados de los colonizadores españoles. Esa fue la primera población negra que que hubo en Cuba.

La población negra masivamente comenzó a llegar a Cuba fundamentalmente a partir de que tiene lugar la revolución de Haití y Haití pierde los mercados de café y del azúcar, y entonces se comienza a importar negros esclavos a Cuba para la producción azucarera.

Pero hay que decir que los españoles… no vinieron con ellos mujeres al principio, en la colonización. Vinieron hombres solos y por tanto casi de manera inmediata los españoles comenzaron a mezclarse con las indias y con las negras y esto trajo como resultado de que además de la población esclava emergiera en Cuba también una población mestiza, como resultado de las relaciones entre los españoles y las mujeres negras y mestizas. Y así surgió en Cuba una población que se fue haciendo cada vez más compleja, formada por negros esclavos, negros libres que desde principio del siglo 16 podían comprar su libertad, y población mezclada, o sea población mestiza que a veces era libre, y a veces era esclava.


Esteban, como ciudadano cubano, científico social y experto en las relaciones entre Estados Unidos y Cuba, miembro del Partido Comunista, ¿cómo se identifica racialmente, y por qué?

Yo racialmente me identifico como negro. Mis padres fueron negros y yo soy negro, y por tanto así me identifico desde el punto de vista racial y de ahí viene también inicialmente mi cultura.

Ahora, ¿qué ocurre con la población negra en Cuba? Que la población negra en Cuba viene de la esclavitud. Ese es su origen. Y realmente hay que decir que 500 años de esclavitud no se pueden solucionar en poco más de 60 años del cambio político en Cuba. O sea, en 1902 los negros en Cuba sufrían mucho la discriminación racial, o sea quiere decir, la República [establecida en ese momento] lo que hizo fue reforzar la discriminación racial en Cuba y reforzar un poco los lastres que dejó la esclavitud.

Es sólo a partir de 1959 cuando la situación comienza paulatinamente a cambiar. Particularmente Fidel [Castro], ya en marzo de 1960, habló de los problemas, de la necesidad de abolir la discriminación racial. Y lo primero que hizo en sus discursos fue tratar por todos los medios de que los negros tuviesen posibilidades de obtener empleo, cosa muy importante, porque a la población negra en Cuba le costaba mucho trabajo tener empleo.

Las empresas norteamericanas no le daban empleo a los negros en Cuba. La Cuban Telephone Company y la compañía de electricidad prácticamente no le daban empleo a los negros en Cuba, y muchas empresas norteamericanas por lo general no le daban empleo a los negros en Cuba.

Y los negros, desde el principio de la República, comenzaron a tener los empleos peor pagados, los más duros, los más difíciles. Digamos el corte de caña, la carpintería, la albañilería, la construcción en general, el trabajo en el campo… razón por la cual la población negra que nosotros nos encontramos en Cuba desde el comienzo de la República es una población negra mayoritariamente empleada en los empleos peores y en las actividades económicas menos lucrativas y en los empleos menos lucrativos.

Además, cuando se hace un estudio de esa población en la República, se ve que era una población que tenía un alto nivel de analfabetismo. Había muy pocos negros que podrían estudiar, incluso a principios del siglo XX, después de la República, los negros no podían ir a las escuelas. Eso comenzó poco a poco después, pero los negros no podían ir a las escuelas, no podían capacitarse. Muy pocos después, ya dentro de la República, lograron llegar a las universidades y lograron llegar a determinados empleos mejores, pero en general la población negra estaba llena de pobreza, de analfabetismo. Porque además en Cuba, en el régimen cubano republicano, la distribución era extraordinariamente desigual.

La riqueza era blanca y la pobreza casi siempre era negra

La distribución de la riqueza por lo general era blanca y la pobreza casi siempre era negra. Y esa fue la realidad de la población negra en Cuba, incluso durante la República.

Esa es la situación con que nosotros nos encontramos, con que se encuentra después del año 1959 el triunfo de la revolución, con la población negra en Cuba.

Es decir, los negros en Cuba siguen padeciendo dificultades y problemas que tienen que ver con que vienen muy de atrás, vienen muy de una situación de pobreza, en la que todavía en cierto modo se están reproduciendo fenómenos que fueron fenómenos típicos de la esclavitud.


El Partido Comunista de Cuba ha llegado a reconocer que, durante muchos años, el tema de la identidad racial y el racismo era un tema tabú, declarando que el racismo había sido superado como resultado de que, a través de la ley, el país había quedado abierto a todos sus ciudadanos. Sesenta y dos años después de la Revolución Cubana, ¿estamos en un momento crítico, un momento nuevo y sin precedentes de discusiones entre los ciudadanos cubanos, el Partido Comunista de Cuba, y el gobierno cubano sobre el nexo de la identidad racial y nacional, sobre el antirracismo y el desarrollo del socialismo?

Hay ejemplos como los proyectos de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba [UNEAC] que giran en torno a Color Cubano—Gisela Arandia, quien desarrolló ese proyecto en torno a la expresión contemporánea del comité José Aponte contra el racismo y la discriminación[1] — y en torno a la comisión organizada por el presidente Díaz-Canel, quien ha establecido un comité contra el racismo y la discriminación, y quien convoca y preside ese comité, interactuando con la sociedad civil, interactuando con los departamentos de gobierno, de turismo, de la policía y otros sobre las implicaciones raciales. ¿Es éste un momento nuevo e inédito en Cuba?

En primer lugar, cuando triunfa la revolución, en Cuba había un millón de analfabetos y la inmensa mayoría de esos analfabetos eran negros y campesinos, no eran personas que fundamentalmente vivieran en las ciudades.

En segundo lugar, teníamos una población formada por blancos—o llamados blancos—porque yo siempre digo que los españoles llegaron a Cuba con credenciales de blancos y así se quedaron, pero los españoles no son blancos por una razón muy simple: porque 400 años de colonización árabe no dan blanco más nunca. Pero lo más importante fue que llegaron con la espada, con la Cruz, y con los caballos, o sea con los símbolos de poder dentro de la colonia, y por tanto poco importaba que fueran blancos o que no fueran blancos. Pero desde el punto de vista de la identidad racial los españoles no son blancos, llegaron con esas credenciales y así se quedaron.

Eso es importante tenerlo en cuenta porque, el problema de la blancura o de la negrura en Cuba desde un principio es mucho de hipocresía, y mucho de auto asumirse, y mucho de qué fue lo que ocurrió con la identidad cubana cuando empezó a formarse la nación cubana.

La esclavitud de plantación y la esclavitud de la casa

En primer lugar, existían dos formas de esclavitud: la esclavitud de plantación y la esclavitud de la casa, es decir, en la casa del amo. La esclavitud en la plantación era demasiado dura, muy fuerte. Y se aplicaba con mucha fuerza. Pero la otra forma de trabajo esclavo, que era fundamentalmente en la casa del hacendado español, en ella el negro tenía más oportunidades. ¿Por qué razón? Porque a veces al negrito pequeño la muchacha de la casa le cogía cariño, y le enseñaba a leer y escribir. Y no pocas veces el hacendado criollo, el blanco, en la casa cuando ya estaba para morir, concedía al esclavo su libertad, que era la posibilidad de ser libre.

Ese negro de la esclavitud doméstica estaba también siempre amenazado por la posibilidad de que si incumplía algo, o al amo no le gustaba algo que que él hiciera, lo mandaba para la plantación, o lo mandaba para el cepo como castigo. Es decir, en realidad no dejaba de ser esclavo, pero tenía unas posibilidades mayores que el esclavo de plantación.

Entonces por tanto, toda esa mezcla poblacional es la que se recibe en 1959. De toda esa mezcla poblacional, y como resultado de la forma en que se manejó el empleo durante la República, cuando triunfa la revolución la mayor cantidad de desempleados eran negros, la mayor cantidad de analfabetos eran negros, la mayor cantidad de pobres eran negros, y todo eso se arrastró y profundizó dentro de la República.

Por lo tanto, esa es la razón por la cual en marzo de 1960, cuando Fidel habla del problema de la discriminación racial y del racismo en Cuba, de lo primero que habla es de la necesidad que a los negros se le diera trabajo. Y entonces comenzó un proceso en el cual en primer lugar los negros pudieron ir a la escuela, e incluso llegar a la Universidad. En segundo lugar podían tener un empleo decente, y a veces no eran empleados de un Banco, pero podían ser maestro, podían tener un empleo relativamente decente con un buen salario, etcétera. Quiere decir, el negro poco a poco empezó a emerger como ciudadano con determinadas posibilidades.

En Cuba la educación comenzó a ser gratuita, y por tanto no había limitaciones para ir a la escuela, más que las posibilidades que se tuvieran ya de instrucción. Pero además llegó también la salud gratuita y por tanto la posibilidad de que todas las personas pudieran recibir atención médica, sin ver para nada el color de la piel o su situación social o su situación económica.

Estudiante enseñando a campesinos cubanos a escribir durante la masiva campaña de alfabetización organizada en Cuba en la década de 1960. El establecimiento de la educación gratuita y la atención médica gratuita para todos después del triunfo de la Revolución Cubana en 1959 benefició a los negros en Cuba. 

Hay que decir que no es que eso haya sido hecho directamente para los negros. Eso fue hecho directamente para toda la sociedad cubana, y los negros, como parte de la sociedad, se beneficiaron.

Ahora… de todas maneras, aún teniendo educación gratuita y salud gratuita, nosotros tenemos problemas hoy en Cuba que hablan fundamentalmente de los lastres de la esclavitud.

En primer lugar, el negro por lo general muere primero que el blanco. En segundo lugar el negro tiene menos posibilidades de llegar a la universidad. En tercer lugar el negro a veces no aprovecha suficientemente la salud pública gratuita, con lo cual quiere decir que todavía el negro arrastra esa situación, arrastra una situación en la cual a lo mejor no puede ir a la universidad porque tiene una familia que es más pobre, y a lo mejor llegó hasta octavo grado y ahí tiene que empezar a trabajar para ayudar a la familia. Y a pesar de que digamos que en la universidad, si tú tienes una situación económica familiar difícil, la universidad te da un préstamo para sobrevivir y después tú pagas ese préstamo con con el trabajo que realizas ya empleado, después de graduado universitario, de todas maneras, eso es un elemento que representa indudablemente una desventaja para el negro.

Es decir, el negro en la sociedad cubana actual, a pesar de todo lo que ha hecho la revolución en Cuba para igualar a toda la población, el negro todavía en la sociedad cubana está en desventaja, e incluso la mujer negra tiene más posibilidades de morir de parto y de que sus hijos mueran en los primeros meses después del parto que la mujer blanca. Eso está demostrado claramente y estadísticamente que es así.

Esos son los lastres que tenemos todavía de la esclavitud, que solamente se pueden resolver hacia adelante con el avance de la cultura, de la educación, de la ciencia, y que poco a poco esta población vaya accediendo a esas posibilidades y a esas capacidades.

En Cuba todavía existe el racismo

Esa es la razón por la cual, si en Cuba todavía existe racismo y discriminación racial—y eso se expresa todavía en una cierta actitud hacia el negro y en una cierta desventaja del negro en la vida social y en la auto estima—entonces defender a la revolución y lo que la revolución ha hecho por el negro, diciendo que en Cuba no hay discriminación racial y no hay racismo, es una gran mentira.

Es una gran mentira. En Cuba todavía existe racismo, y todavía existe discriminación racial, y todavía existen racistas. Todavía existe gente que discrimina a los negros, independientemente de que yo creo que el país ha avanzado bastante desde ese punto de vista. Pero son problemas que hay que solucionarlos, y esa es la razón por la cual existen los proyectos comunitarios, existe la UNEAC y otras instituciones culturales, existe una resolución gubernamental para luchar contra el racismo y la discriminación racial, y existe la llamada Comisión Aponte, que tiene como objetivo precisamente el luchar contra el racismo y la discriminación racial desde la cultura.

Existen una serie de posibilidades para luchar, pero todavía hay que luchar contra una serie de problemas. Todavía hay personas que discriminan a los negros. Todavía hay negros que se ven a sí mismos como disminuidos, y dentro de eso hay un problema de autoestima que tiene que ver con la familia en que vivió, las circunstancias en que vivió.

Yo puedo decir eso, y lo digo con mucha claridad, y lo puedo decir con mucha razón, porque yo fui un negro hijo de un carpintero y un ama de casa, y de abuelas que eran criadas domésticas, y nací en el último cuarto de una cuartería de provincia en Cárdenas. Entonces viví esa vida.

Sin embargo fui un negro… lo que se puede decir un negro con suerte, porque en una ocasión participé en un concurso y me gané una beca para estudiar en la mejor escuela católica de mi pueblo, la de los reverendos padres trinitarios en Cárdenas. Allí estudié prácticamente hasta cuarto año de bachillerato. Viví en un ambiente de una escuela en que nada más había cuatro negros… yo era uno de ellos. Tuve excelentes profesores y excelentes maestros, porque los curas eran muy buenos profesores, muy buenos maestros.

Y sencillamente, cuando triunfa la revolución, yo puedo en 1962 ingresar en la universidad y en 1964 empiezo como alumno ayudante, y cuando me gradué en 1969 me quedé como profesor en la universidad.

Pero ese es mi origen. Y hay muchas personas que tienen mi origen y que lograron avanzar, pero hay otros que se han quedado atrás. Se han quedado atrás, y se han quedado atrás no porque no existan las oportunidades, sino porque una cosa son que existan las oportunidades y otra son las posibilidades de aprovechar esas oportunidades.

Hay personas en Cuba que no están en condiciones de aprovechar las oportunidades que el país da para estudiar, para cultivarse, para desarrollarse culturalmente.

Fidel luchó por erradicar el racismo

Fidel hizo una tarea muy importante en los años 80. Fidel se da cuenta de ese problema porque Fidel continuamente hablaba sobre ese problema, sobre el problema racial[2] y sobre la capacidad o la incapacidad que tenían los negros para llegar a la escuela, a la escuela técnica, a la universidad, etcétera.

Fidel Castro (al centro) con trabajadores sociales (derecha). En 1986 Castro pronunció un discurso en el que llamó a que se tomaran medidas proactivas para aumentar el porcentaje de negros y de mujeres en los órganos dirigentes del Partido Comunista de Cuba. “No podemos dejar la promoción de las mujeres, los negros y los mestizos al azar… Tenemos que enderezar lo que la historia ha torcido”, dijo el líder central de la revolución cubana. También promovió la proliferación de trabajadores sociales como una forma de aumentar las oportunidades para que los negros ingresaran a la educación superior y obtuvieran mejores empleos.

Entonces se presentaban ciertas diferencias importantes respecto a la población negra en La Habana. Llegó un momento en que llegó a haber 80 mil jóvenes que ni estudiaban ni trabajaban, y la inmensa mayoría eran negros. Entonces Fidel creo lo que se llamó los “trabajadores sociales”, y hoy muchos de esos trabajadores que fueron trabajadores sociales lograron ingresar a la universidad. Y realmente una de las cosas que más impulsó el trabajo contra la discriminación racial es que en los años 80, cuando tiene lugar fundamentalmente la crisis de 1989 a 1994 [lo que se conoce en Cuba como el Período Especial en Tiempos de Paz[3]], nosotros nos percatamos de que quienes más habían sufrido en esa crisis eran personas negras y mestizas, porque eran las que menos oportunidades y menos capacidad tenían para aprovechar las oportunidades.

Los negros provienen de una raza que fue esclavizada, que sufrió mucho, y que cuando tuvieron sus hijos, esos hijos heredaron todo eso, todo ese sufrimiento, toda esa incapacidad. Todos esos problemas los heredaron, y esa es la razón por la cual todavía en Cuba los negros se mueren primero.


(Continuará)


NOTAS

[1] En la década de 1990, la dirección revolucionaria de Cuba y las organizaciones de masas en el país tomaron nuevas iniciativas para promover una discusión nacional sobre la lucha aún vigente contra el racismo. Esto incluyó el establecimiento por la Unión Nacional de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC), del grupo de trabajo Color Cubano en 1998. El grupo lideró “discusiones que van desde el papel que los medios de comunicación deben desempeñar en la lucha contra el racismo, hasta la necesidad de incorporar temas raciales en los libros de texto escolares como un aspecto importante en el aula”, informó la periodista cubana Gisela Arandia en un artículo que apareció en un número especial de La Gaceta de Cuba dedicado a “Nación, Raza y Cultura” en el 2005. La Gaceta es la revista bimestral de la UNEAC.

La UNEAC formó la Comisión para la Lucha contra el Racismo y la Discriminación tras un acuerdo alcanzado en su 7º Congreso en el 2008, gracias al cual Color Cubano dejaría de existir y su trabajo relacionado con la lucha contra el racismo en Cuba se incorporaría al trabajo de esta comisión. Esa comisión empezó a funcionar públicamente en el otoño del 2009. Posteriormente, la UNEAC la renombró Comisión Aponte, en honor a José Antonio Aponte, un activista político y militar cubano de origen yoruba que organizó una de las rebeliones más prominentes de personas esclavizadas en Cuba en 1812.

[2] A pesar de la enorme transformación desde 1959, las actitudes racistas y las formas más sutiles de discriminación fueron más persistentes de lo que muchos habían anticipado, lo que ha sido una preocupación de la dirección revolucionaria de Cuba. En un discurso pronunciado en 1986 ante un congreso del Partido Comunista de Cuba, Fidel Castro declaró: “No podemos dejar que el azar corrija las injusticias históricas. Para establecer realmente la igualdad total se necesita más que simplemente declararla en la ley”. Refiriéndose a la necesidad de avanzar en el porcentaje de negros y mujeres en el Comité Central del Partido Comunista, Castro pidió que se implementaran medidas proactivas, diciendo: “No podemos dejar la promoción de las mujeres, los negros y los mestizos al azar … Tenemos que enderezar lo que la historia ha torcido”. El discurso puede leerse en su totalidad en New International no. 6, una revista de política y teoría marxistas.

[3] El “Período Especial en Tiempo de Paz” se refiere al período en la década de 1990 cuando Cuba abordó su crisis económica más grave. Frente a la interrupción total del comercio fuertemente subsidiado con la antigua Unión Soviética, Cuba se enfrentó repentinamente a una caída del 35 por ciento de su producción económica (igual o mayor que el declive de la Gran Depresión en Estados Unidos en la década de 1930). Al mismo tiempo Washington intensificó su guerra económica contra Cuba, mientras la revolución luchaba por obtener nuevos socios comerciales y fuentes de capital. En todas partes, los enemigos de la revolución predijeron el colapso “inminente” de la república de trabajadores y agricultores. Los trabajadores con mentalidad revolucionaria, sin embargo, defendieron la revolución socialista frente a estas dificultades, mostrando su convicción de que el gobierno cubano seguía siendo su gobierno. Y continuaron extendiendo la mano a los oprimidos y explotados en todo el mundo, ofreciendo asistencia con las luchas antiimperialistas y de liberación nacional.


Fuente: Panorama Mundial

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