Además de la lucha por el salario mínimo…¡Control de precios para proteger al pueblo!

Nota editorial: A continuación reproducimos el texto de la hoja suelta repartida por nuestro colectivo durante la protesta en defensa del salario mínimo, celebrada en la tarde de ayer frente al Capitolio.


La batalla en torno a la Comisión Evaluadora del Salario Mínimo revela una contradicción fundamental en la sociedad puertorriqueña. Por un lado, la clase obrera produce la riqueza social. Por otro lado, una pequeña minoría de capitalistas —junto a los legisladores que estos compran— controla las decisiones económicas fundamentales.

Mientras la economía continúe organizada en función de las ganancias privadas, cada avance salarial enfrentará resistencia patronal y cada conquista obrera estará amenazada.

Por eso, los marxistas defendemos toda mejora inmediata para los trabajadores, incluida la defensa de la Comisión y de los aumentos salariales que se hacen posibles al amparo de la Ley 47-2021. Pero, al mismo tiempo, señalamos que ninguna conquista será plenamente segura mientras la riqueza producida colectivamente permanezca bajo el control de una minoría.

Y precisamente por eso, la defensa del salario mínimo no debe verse como el objetivo final de la lucha, sino como un paso dentro de una batalla más amplia por una sociedad en la que la economía sea planificada democráticamente en función de las necesidades humanas y no de las ganancias privadas. Por tal razón los marxistas exigimos:

  • Aumento sustancial del salario mínimo hasta un nivel que cubra el costo de vida.
  • Ajuste automático de salarios y pensiones según la inflación.
  • Reducción de la jornada laboral sin reducción salarial.
  • Prohibición de despidos masivos en empresas rentables.
  • Fortalecimiento de la negociación colectiva.
  • Garantía de un empleo digno para toda persona apta para trabajar.

El otro lado de la moneda: los precios

Ahora bien, incluso la garantía de un salario digno resulta insuficiente si la minoría capitalista mantiene el control de los precios. 

El caso del alto costo de los alimentos es ilustrativo: se estima que aproximadamente el 85% de los alimentos que se consumen en Puerto Rico son importados, lo que deja la producción agrícola local en solo el 15% del consumo total en la isla. Pero esto no siempre fue así. En la década de los años 80, Puerto Rico producía cerca del 42% de los alimentos que consumía. A medida que aumenta la dependencia del consumo de alimentos producidos en el extranjero, los grandes importadores de alimentos obtienen inmensas ganancias a costa del hambre de todo un pueblo.

Pero además de los alimentos, el alza en el costo de la vida se refleja en otros renglones, tales como el aumento de los alquileres y del costo de la vivienda, de todos los bienes de consumo, de las tarifas de energía eléctrica y de agua, de la matrícula universitaria, de los peajes y de las tarifas de lanchas, etc.

Así pues, nuestra lucha contra el alza del costo de vida debe tener otro aspecto: el control de precios. Mientras los capitalistas y el gobierno tengan mano libre para aumentar los precios, ningún aumento salarial será suficiente. Por tal razón los marxistas exigimos:

  • Fiscalización pública de las grandes corporaciones —públicas y privadas— que dominan sectores estratégicos de la economía.
  • Apertura de los libros de contabilidad de las importadoras y de los monopolios para desenmascarar sus ganancias obscenas.
  • Control popular de precios, bajo supervisión obrera, para evitar la especulación.
  • Cárcel para los especuladores y confiscación de sus bienes.
  • Expropiación bajo control obrero de las grandes empresas importadoras y monopólicas.
  • Control estricto de los precios de alquiler de vivienda.
  • Expropiación de viviendas en desuso para su rehabilitación y su puesta a disposición de la juventud y de otros sectores necesitados.

El camino a seguir

La lucha por un salario digno y el control de precios comienzan con una reivindicación económica, pero apuntan a una transformación mucho más profunda: una sociedad organizada en función de las necesidades humanas y no de las ganancias privadas. En última instancia, la única solución es la abolición del sistema capitalista y el establecimiento de una economía planificada democráticamente por la clase obrera.

Hasta que no surja un partido de trabajadores capaz de transmitir este programa a todos los sectores explotados y oprimidos de la sociedad y movilizarlos para el derrocamiento final de este sistema podrido, vivir en Puerto Rico será cada día más difícil. Nuestra tarea es construir el embrión de una dirección revolucionaria que permita la formación de dicho partido y garantice la victoria de nuestra clase.

¡Somos pobres porque ellos son ricos!

¡Que la crisis la paguen los capitalistas!

¡Para poder vivir, el capitalismo debe morir!

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Author: Rumbo Alterno ICR-Puerto Rico

Rumbo Alterno es un colectivo marxista comprometido con la lucha contra el capitalismo y la construcción de una nueva sociedad socialista en Puerto Rico y a nivel internacional. Luchamos contra el actual sistema económico, político y social que no ofrece una alternativa a la mayoría de la población. Publicamos la revista digital RumboAlterno.net donde divulgamos análisis de la coyuntura nacional e internacional, así como artículos y denuncias de nuestros lectores y sectores afines. Nuestro colectivo forma parte de la Internacional Comunista Revolucionaria (ICR), antes Corriente Marxista Internacional, que está presente y realiza trabajo político en más de 60 países de los 5 continentes.