¡A luchar por una Reforma Universitaria!

La reciente ola de destituciones y “renuncias” que sacó de sus puestos a 5 rectores del sistema universitario ha traído de nuevo al debate público la naturaleza de la toma de decisiones en la UPR evidenciando la injerencia de intereses político partidistas en la misma. Estas destituciones son parte de la lucha interna del PNP entre los bandos de Jennifer y Rivera Schatz, que se traduce en aquellos que están siendo impuestos en la gobernanza versus aquellos que se mantenían en ella. Salir en defensa de los rectores destituidos es simple y llanamente entrar en el fuego cruzado de la lucha interna del PNP y defender a los que han sido instrumentales en la implantación de las políticas de austeridad impuestas por la Junta de Control Fiscal. Políticas que han materializado recortes presupuestarios, alzas en los costos de matrícula, precarización de empleados y profesores, deterioro de la infraestructura, etc. 

Desde la Liga, denunciamos la injerencia de intereses empresariales y político partidistas en la gobernanza universitaria y entendemos que debemos luchar por una verdadera Autonomía Universitaria que deposite la toma de decisiones de la UPR exclusivamente en un cogobierno de trabajadores, estudiantes y profesores. Porque no hace falta una Presidencia con funciones mediáticas, ni tampoco su séquito de asesores y choferes. No hace falta una Junta de Gobierno en su mayoría compuesta por elementos ajenos a la universidad y cuya única competencia es su lealtad al partido de turno. No hacen falta tampoco los puestos de confianza, pues cada vez que se turnan los rojos y azules no solo cambian la presidencia y las rectorías mediante chanchullos fraguados en La Fortaleza, sino que también cambian los decanos, directores de departamento, y de las distintas dependencias universitarias. Todas esas posiciones son puestos de confianza nombrados desde las rectorías. Es así como los partidos coloniales se aseguran el control de la universidad verticalmente, desde lo macro hasta lo micro, para empujar sus políticas privatizadoras. Por eso la Autonomía Universitaria no existe actualmente. 

Pues bien, todo eso hay que eliminarlo. En vez de Decanatos, Rectorías y una Junta de Gobierno, se deben crear Concejos de trabajadores, profesores y estudiantes para que rijan los destinos de la universidad a esos tres niveles: Concejos por Facultades, Concejos por Recintos y un Concejo del Sistema Universitario. La distribución de estos Concejos puede ser igual cantidad de representantes por cada sector de la comunidad universitaria o bien una representación proporcional a la población de cada uno de esos sectores, ese detalle no viene al caso ahora. Lo que sí queremos resaltar es que, de la misma manera que los obreros pueden ocupar sus fábricas y dirigirlas, la universidad tiene el potencial y la capacidad de ser manejada por los universitarios.

Los miembros de esos Concejos deben ser elegidos por el sufragio popular de la Comunidad Universitaria en elecciones directas y periódicas. El puesto de Presidencia debería desaparecer y punto. Las Rectorías también deberían desaparecer. Todos los séquitos de asesores deben desaparecer igualmente. Los directores de departamentos y facilidades deben ser elegidos por sus propios departamentos y dependencias en elecciones multisectoriales. Para nosotros, exigir una Reforma Universitaria es una propuesta radical por un cogobierno de trabajadores, profesores y estudiantes, no un aumento de representatividad en las estructuras existentes, ni tampoco un simple cambio en las formas de elección de estas, mucho menos la renuncia de la presidenta. Porque mientras los representantes de la Comunidad Universitaria sigan siendo minoría en la Junta de Gobierno, no existirá ninguna Autonomía Universitaria. 

Nosotros creemos en una educación liberadora, que no reproduzca el pensamiento colonial, patriarcal, racista y homofóbico, como tampoco el individualismo burgués. Creemos que la educación debe llegar a las más amplias capas de la población y no a un puñado de guaynabitos. Que los estudiantes deben tener techo a precios módicos en los recintos y sus inmediaciones. Que los trabajadores universitarios no deben vivir en la precariedad, que se les deben asegurar su Retiro y sus Convenios Colectivos. Que se debe mejorar la infraestructura de la universidad para salir de edificios enfermos que afectan la salud de empleados y estudiantes por igual. Pero para todos esos asuntos necesitamos el poder para tomar decisiones y ejecutarlas en los Recintos. Por eso exigimos un cogobierno. 

Además, entendemos que la educación universitaria debe ser un servicio esencial y gratuito subvencionado por el Estado. La matrícula gratuita pondría la educación universitaria como un servicio esencial para la población, eliminaría la concepción de ella como una mercancía, y daría la oportunidad a más amplios sectores de la clase trabajadora de cursar estudios universitarios. Naturalmente no nos oponemos a conquistas transitorias que vayan en esta dirección, sobre todo en un momento en el que el ingreso de estudiantes de escuelas privadas ha superado al de escuelas públicas, evidenciando el sesgo clasista que viene rigiendo la universidad desde la llegada de la Junta de Control Fiscal. 

Desde su imposición, hace ya 10 años, la Junta ha materializado exorbitantes recortes al presupuesto universitario, congelaciones de fondos, aumentos en los costos de matrícula y paralizaciones en los convenios colectivos de trabajadores universitarios, entre muchas otras cosas. Además, ha promovido la quiebra de la UPR para proceder al cierre de recintos y privatizarla por pedazos, tal y como hicieron con la AEE. Y esto lo ha hecho con la absoluta colaboración de los partidos coloniales y sus representantes en la gobernanza universitaria. Por eso cualquier intento de Reforma Universitaria debe comenzar por señalar a su enemigo: la Junta de Control Fiscal y sus alcahuetes. Es a ellos a los que hay que enfrentar. 

¡Por la Reforma Universitaria!

¡Por la restitución del presupuesto!

¡Por matrícula gratuita!

¡Por un cogobierno de trabajadores, estudiantes y profesores!

¡Pal carajo la Junta! 

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Author: Liga Roja

Colectivo marxista que surge de la unión de trabajadores, estudiantes, agentes comunitarios y otros que ven en la organización y junte de fuerzas una de las necesarias armas contra la opresión económica y colonial que padecemos.