Bajo la consigna “Ni una vida más para la guerra”, cientos de personas se dieron cita el 7 de septiembre a las 4:00 de la tarde en una manifestación convocada por Madres contra la Guerra, en repudio a la creciente militarización en Puerto Rico y la región caribeña. La actividad reunió a un amplio espectro de organizaciones sociales, políticas y culturales, que coincidieron en denunciar la presencia militar como una amenaza a la paz, la justicia y la soberanía de los pueblos.
La protesta se celebró frente a la Base Aérea Muñiz en Carolina, donde manifestantes portaron pancartas, banderas y mensajes alusivos a la desmilitarización. Voceras del colectivo organizador señalaron que los millonarios presupuestos destinados a la industria bélica y a operaciones militares en la isla contrastan con la crisis en servicios esenciales como la salud, la educación y la vivienda.
La manifestación se dio a sólo días del anuncio del gobierno estadounidense del traslado de diez aviones F-35 a Puerto Rico para amenazar la hermana república de Venezuela. Los aviones F-35 han sido utilizados por los EE.UU. en Afganistán, Irak, Yemen y recientemente en Iran.
Por su parte las bases militares de los EE.UU. han sido utilizadas en múltiples ocasiones para atacar o agredir naciones hermanas en América Latina. Entre las más notorias se encuentran:
- La invasión de EE.UU. a República Dominicana (1965) – Las instalaciones militares de EE.UU. en Puerto Rico fueron utilizadas como principal base de apoyo logístico y de despliegue para las tropas estadounidenses que ocuparon Santo Domingo.
- Invasión de EE.UU. a Granada (1983) – Puerto Rico fue utilizado como centro de coordinación logística y de inteligencia para la invasión de tropas de EE.II. Desde Roosevelt Roads partieron naves de apoyo a la invasión.
- Invasión de EE.UU. a Panamá (1989) – Puerto Rico fue utilizado como plataforma de abastecimiento y apoyo logístico para la invasión y derrocamiento del presidente Manuel Noriega. Tropas se movilizaron desde la base naval de Roosevelt Roads en ceiba.
La convocatoria a la protesta frente a la base aérea contó con el respaldo de múltiples sectores, entre ellos el Partido Independentista Puertorriqueño (PIP), Poetas en Marcha, Movimiento Socialista de Trabajadores, Movimiento Ñin Negrón, Colectiva Feminista en Construcción, Democracia Socialista, Movimiento Solidario Sindical, Movimiento Independentista Nacional Hostosiano (MINH) y otras organizaciones sociales y políticas.
“Estamos aquí porque creemos en un Puerto Rico de paz, donde las nuevas generaciones no tengan que vivir bajo la sombra de bases militares ni ser parte de guerras ajenas”, expresó una portavoz de Madres contra la Guerra.
Durante la jornada se escucharon denuncias sobre los impactos ambientales y sociales de la militarización, así como llamados a construir un proyecto de país que priorice la vida y el bienestar colectivo por encima de los intereses armamentistas. Representantes sindicales subrayaron, además, que la militarización sirve como herramienta de represión contra luchas laborales y comunitarias, limitando derechos democráticos fundamentales.
Las expresiones también incluyeron el rechazo a una posible invasión a Venezuela y la solidaridad con el pueblo de Palestina, cuyas banderas ondearon entre las cientos de personas como símbolo de resistencia compartida.
La actividad cerró con un acto cultural en el que poetas y músicos reafirmaron el compromiso de continuar organizando espacios de resistencia. Las organizaciones convocantes aseguraron que esta movilización es apenas el inicio de una agenda más amplia en defensa de la paz, la desmilitarización del Caribe y el derecho de los pueblos a su soberanía.















