La JAPPU, organización que agrupa a Jubilados y Jubiladas de la Asociación Puertorriqueña de Profesores Universitarios, denuncia un esquema de la administración universitaria de la UPR de socavar el fondo de retiro de empleados y jubilados de la UPR.
La Junta de Retiro ha denunciado que por tercer año consecutivo, la administración de la UPR no ha hecho las aportaciones patronales requeridas según los estudios actuariales. Una nueva deuda de $39.1 millones de dólares dejados de pagar al finalizar el año fiscal 2024-25 se suma a la deuda acumulada de los últimos años para elevar la misma a unos $146.8 millones. El efecto de esto será que la UPR deberá aumentar su aportación patronal en el 2025-2026. La Junta de Retiro ha tenido que ir a los tribunales nuevamente a exigir que la UPR cumpla con su obligación de ley.
Las aportaciones que recibe el Sistema de Retiro se basan en tres componentes: aportaciones individuales de los y las participantes, las aportaciones patronales y de los intereses recibidos de las inversiones. Todas esas formas de ingreso al Fideicomiso de Retiro están siendo socavadas por la administración universitaria.
Las aportaciones individuales en estos momentos son cada vez menos, por dos razones. En primer lugar, cada vez hay menos empleados y empleadas aportando, pues cada vez hay menos empleados y empleadas a tiempo completo y de manera regular. En segundo lugar, a todas las personas nuevas empleadas en la UPR a partir de agosto de 2024 no se les está descontando para nuestro Sistema de Retiro, sino para otro nuevo, tipo 401k. Esto se hizo en contra de la Junta de Retiro, fiduciaria del sistema y razón por la cual el asunto está en pleito en los tribunales. Por otro lado, la UPR no está haciendo las aportaciones patronales que corresponden por ley y según establecidas por los estudios actuariales. Finalmente, que el Sistema de Retiro no esté recibiendo las aportaciones individuales y patronales necesarias tiene un efecto negativo sobre las inversiones, puesto que se afecta la cantidad de dinero destinada para recibir ingresos por esa vía.
Sin lugar a dudas, la Junta de Supervisión Fiscal, el gobierno de PR y la propia administración universitaria están atentando contra nuestro Sistema de Retiro de beneficios definidos. Como han hecho con otros sistema de pensiones, lo están socavando, por diseño, en detrimento de los más vulnerables, nuestros adultos mayores. Nuestra lucha es por mantenerlo y fortalecerlo para que no tenga el gobierno central que asumir también las pensiones de nuestros pensionados y pensionadas de la UPR. El llamado a la administración y al gobierno es no destruir lo que sirve, por otros intereses políticos y económicos. El respeto y la calidad de vida de quienes sirvieron al país no es negociable.















