Hoy, en un acto de dignidad y lucha, dirigentes de la Hermandad de Empleados Exentos No Docentes de la Universidad de Puerto Rico ha cerrado las puertas de la oficina del presidente de la Universidad. Esta acción sindical es nuestra respuesta firme ante la incapacidad administrativa de atender y resolver nuestros justos reclamos laborales.
Esta administración ha ignorado, despreciado y bloqueado sistemáticamente nuestros reclamos. Ante esto, no podíamos permanecer en silencio ni quietos.
Exigimos con vehementemente:
– La implementación inmediata de nuestro Convenio Colectivo , firmado y ratificado, pero que la administración se niega a reconocer en un acto de desafio patronal patética.
– Justicia Salarial a través de la puesta en vigor del Plan de Clasificación y Retribución tal cual negociado, que garantizará salarios dignos para todos los trabajadores y trabajadoras universitarias.
– La restitución del 9.6% asignado por ley al presupuesto universitario. Este recorte es un golpe directo a la educación pública y al futuro de Puerto Rico.
– La defensa de los 11 recintos manteniendo la integridad de la Universidad de Puerto Rico , que representan el taller de trabajo de nuestra matrícula y el acceso del pueblo a la educación superior cerca de ellos.
La Hermandad no permitirá más excusas ni postergaciones. No nos podemos sentar a estipular nada con una administración que obstinadamente violenta el Convenio Colectivo. Esta acción sindical es un paso necesario para proteger los derechos laborales, la educación pública y la integridad de nuestra Universidad.
Hoy, cerramos las puertas del presidente, porque su incapacidad administrativa es un símbolo de la falta de compromiso con la clase trabajadora universitaria y con el país. La lucha por una Universidad pública, accesible y fortalecida no puede esperar más.
Hacemos un llamado a nuestra matrícula, a toda la comunidad universitaria y al pueblo puertorriqueño a unirse a esta jornada de lucha. La defensa de la Universidad es la defensa de los derechos de todos y todas.
¡Seguiremos firmes hasta que nuestros reclamos sean atendidos y nuestras demandas, cumplidas!















