Francia: ¡La lucha en las escuelas secundarias nos muestra el camino!

La ola de bloqueos que empezó con la movilización de los estudiantes y del personal del instituto Saint-Exupéry de Créteil el 17 de septiembre ha crecido considerablemente en los últimos días. El lunes 27, ya había 180 escuelas afectadas en toda Francia. El martes 29 y el miércoles 30, ya eran más de 300. Al día de hoy, más de 400 escuelas han sido bloqueadas.

Condiciones indignas

Los estudiantes de secundaria denuncian condiciones de estudio indignas: falta de maestros, clases con exceso de alumnos, edificios en mal estado e insalubres, falta de enfermeras y trabajadores sociales, cierre de salas de descanso y cafeterías… la lista es larga.

Estas condiciones afectan más duramente a las escuelas secundarias de los barrios pobres, pero el fenómeno es generalizado: el 65 % de las escuelas secundarias del país carecen de maestros. En cuanto a los edificios, el 86 % necesita renovaciones para mejorar la eficiencia energética y el 43 % de las aulas carece de persianas que proporcionen sombra a los estudiantes durante las olas de calor.

Estas movilizaciones también reflejan las preocupaciones de la juventud por su futuro. Los estudiantes de preparatoria denuncian Parcoursup — portal para la preinscripción en el primer año de la educación superior — por su proceso de selección, que han descrito como una forma de selección social que favorece a quienes provienen de escuelas de élite y zonas acomodadas. También luchan contra la austeridad y el alto costo de vida, mientras el gobierno anuncia más de 50 mil millones de recortes presupuestarios para 2027.

Represión y calumnias

El Estado ha respondido con una represión brutal: gases lacrimógenos, golpes con porras, disparos a quemarropa… Ya hay mil detenciones y un centenar de heridos. En Saint-Ouen-l’Aumône, a un joven de 14 años le arrancaron los dientes por el impacto de una granada. Otro estudiante de secundaria perdió la visión de un ojo tras un disparo de LBD1 en Tours.

Para desacreditar al movimiento y desviar la atención de sus causas, los políticos burgueses y los medios de la clase dominante se han lanzado a una escalada de insultos y mentiras. ¡A los estudiantes de preparatoria los acusan de «irresponsabilidad» y de «violencia», precisamente los mismos que destruyen sus condiciones de estudio y envían a la policía antidisturbios para mutilarlos! Los canales de noticias en vivo se alarman ante el más mínimo incendio de un contenedor en llamas, mientras la policía se desata contra los adolescentes.

A medida que se acercan las elecciones presidenciales, la derecha arremete contra su chivo expiatorio de siempre: supuestamente los estudiantes de secundaria son «manipulados» por La Francia Insumisa. El exministro del interior, Bruno Retailleau, pide abiertamente que se prohíba a LFI, a quien acusa «de organizar la insurrección» al apoyar la lucha de los estudiantes.

El papel del movimiento obrero

Ante estos ataques, las organizaciones de trabajadores deben movilizar todas sus fuerzas para brindar un apoyo efectivo a las protestas: tenemos que defender el derecho de los estudiantes de secundaria a luchar por su futuro. El llamado de Mélenchon a «levantarse contra la brutalidad policial» va en la dirección correcta y debe ser seguido masivamente. Eso es lo que ya están haciendo los maestros y los asistentes educativos (AED) en varias escuelas, en solidaridad con sus alumnos.

Los sindicatos —y en particular la CGT— tienen un papel decisivo que desempeñar. Más allá de la mera condena verbal de la violencia policial, deben alentar a sus militantes a sumarse a los bloqueos. También deben lanzar una campaña de agitación para prepararse para lo que viene. Mientras se multiplican las luchas en este agitado inicio de clases —desde los bomberos hasta los empleados de Sodexo2— y de cara a la movilización del 17 de octubre contra el alto costo de vida, hay que preparar un amplio movimiento de huelga renovable3 en las empresas, con un programa militante de lucha contra la austeridad.

Las demandas de los jóvenes y los trabajadores apuntan en la misma dirección, y los estudiantes de secundaria saben que no pueden ganar esta lucha solos. Estuvieron presentes en las manifestaciones de los empleados públicos el 29 de septiembre y ahora ellos, a su vez, necesitan la ayuda del movimiento obrero.

Como escribió el marxista alemán Karl Liebknecht, «la juventud es la llama de la revolución». Pero esta llama tenue se apagará si se queda aislada. Corresponde a los demás sectores alimentarla para convertirla en una gran hoguera.

  1. “Lanzador de Balines de Defensa” Se trata de un tipo de arma “no letal” utilizada por las fuerzas de seguridad en Francia para el control de disturbios y manifestaciones. El dispositivo dispara proyectiles de goma o de espuma viscoelástica, diseñados para deformarse al impactar. Aunque su objetivo es disuadir o neutralizar a una persona causando un dolor intenso o hematomas sin penetrar en el cuerpo, su uso es sumamente polémico en el país debido a que un impacto directo (especialmente en el rostro o la cabeza) suele provocar la pérdida de la vista o traumas craneales graves. ↩︎
  2. Sodexo es una de las empresas multinacionales más grandes y conocidas de Francia. ↩︎
  3. Huelga indefinida que se vota y se renueva periódicamente. A diferencia de una huelga convencional convocada por un período de tiempo fijo (como un paro de 24 horas), en una huelga renovable los trabajadores de un sector o empresa se reúnen en asambleas generales (normalmente cada día o cada pocos días) para debatir y votar democráticamente si continúan o no con el paro. ↩︎
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Author: Vincent J. y Gabriel V.