¿Cómo enfrentar la guerra capitalista en desarrollo?

Ponencia presentada en el foro sobre la guerra auspiciado por el Festival Antonia Martínez, Rumbo Alterno y el Movimiento Acción Revolucionaria en la Universidad de Puerto Rico en Río Piedras, P.R. el pasado 12 de marzo de 2026.


La Guerra entre la OTAN y Rusia en Ucrania, la imposición militar del tutelaje colonial a Venezuela, el genocidio palestino extendido hoy a Cuba, la guerra contra Irán, la guerra interna contra el pueblo norteamericano y muchas otras, se nos presentan caóticamente. 

El nefasto sentido común traduce convenientemente estos fenómenos bélicos en conflictos entre países buenos vs malos; de líderes locos vs cuerdos; de occidente vs oriente, cristianos vs musulmanes; es decir, en una infinitud de dualismos tan entretenidos como caricaturescos. Peor aún, la barbarie se está mercantilizando en las redes sociales con discurso geopolíticos, es decir, a través de “una maniobra intelectual cuyo fin es despojar a la guerra de su contenido histórico y social” (J Altamira); destinado a invisibilizar la devastación capitalista.

“El punto de partida de cualquier guerra moderna es la competencia capitalista y la tendencia devastadora, destructiva, intrínseca del sistema capitalista.” (J Altamira) La guerra actual implica que las contradicciones del sistema capitalista mundial ya no pueden resolverse en el marco institucional impuesto violentamente por los Aliados comandados por el imperialismo norteamericano luego de la Segunda Guerra Mundial.

Responder cómo enfrentar la guerra en desarrollo también implica un problema de método. Porque exige descubrir lo que no se ve, pasar del fenómeno a la esencia histórica desde la perspectiva crítica de la clase obrera moderna.

A esos fines es imprescindible volver al Marx revolucionario, al método histórico del marxismo crítico y a las leyes tendenciales de la acumulación capitalista y de la caída secular de la tasa de ganancias mundial. Porque El Capital de Carlos Marx no es un libro para el Siglo 19, es un libro para el Siglo 21, para la Crisis de Época en la que estamos inmersos. (L Arismendi) 

Para explicar la guerra hay que descubrir su contenido histórico social. “El capitalismo es el sistema social más dinámico y destructivo que ha conocido la humanidad. Por cientos de años ha mantenido inalterados sus mecanismos internos. Sin embargo, lo que si ha cambiado son sus formas sociales y tecnológicas, así como las instituciones y conjuntos de relaciones de clase.” (W Robinson). 

Desde esa perspectiva, en general podemos dividir la historia del capitalismo en cuatro grandes periodos. No obstante, el paso a una nueva etapa no hace desaparecer la anterior, pues las etapas representan el despliegue en el tiempo de la contradicción capital-trabajo característico de ese sistema, veamos brevemente:

Primer Periodo: Mercantilismo y Acumulación Originaria (1492-1789)

En este período:

  1. se crea el Mercado Mundial y el sistema colonial del capitalismo temprano.
  2. también se establece la economía transatlántica y el comercio oriente-occidente.
  3. es el periodo del genocidio de los pueblos originarios de América, África y de los campesinos europeos. Periodo de una brutal represión contra la mujer y la niñez.
  4. desde su nacimiento el Capitalismo presenta una relación esquizofrénica entre la promesa de progreso y la devastación que impone. (L. Arismendi)

Segundo Periodo: Capitalismo Competitivo o Clásico (1789-1890)

En este período:

  1. ocurre la Revolución Industrial.
  2. ascenso de la burguesía como clase hegemónica.
  3. desarrollo del Estado-Nacional Burgués (Moderno).
  4. se extiende y mundializa el saqueo colonial en Asia y África.
  5. el progreso capitalista devora a hombres, mujeres y niños en las plantaciones, minas y centros industriales.
  6. sin embargo, la esperanza vive y se presenta en acciones tales como: las insurrecciones populares y campesinas, las guerras de independencia americanas, la resistencia de los pueblos originarios norteamericanos, la Revolución Haitiana, la Comuna de París y … por qué no decirlo, en El Capital de Carlos Marx.

Tercer Periodo: Capitalismo Corporativo o Monopolista (1890-1980)

En este período:

  1. se articula una respuesta a la Larga Crisis iniciada en 1870
  2. hay un ascenso del imperialismo y del neocolonialismo.
  3. la exportación de capital hacia el mundo periférico es la norma.
  4. se consolida el mercado mundial
  5. es el auge de poderosas organizaciones financieras e industriales nacionales.

El progreso capitalista nuevamente fue acompañado por la devastación y la barbarie de la 1ra Guerra Mundial, la Gran Depresión del 1930-1945, el acenso del fascismo, del estalinismo y la Segunda Guerra Mundial; la más terrible guerra conocida.

Sin embargo, el capitalismo monopolista se vio obligado a asumir formas distributivas (keynesianismo) a partir de la 1ra Guerra Mundial y ampliamente luego de la 2ª Guerra Mundial. Esto por la presión de las masas, la proliferación de las guerras de liberación nacional, de luchas revolucionarias socialistas, la lucha por los derechos civiles y por el profundo impacto de la REVOLUCIÓN SOCIALISTA DE OCTUBRE 1917 en el contexto de la “Guerra Fría”.

Cuarto Periodo: Capitalismo Globalizado (1980 al presente)

En este período:

  1. la burguesía internacional instrumentó una respuesta a la crisis del capitalismo iniciada en la década de 1970, que se materializó en las políticas neoliberales y la globalización. 
  2. no obstante, esa salida expuso sus límites al estallar la burbuja especulativa de las empresas tecnológicas (2001) y sobre todo en la Gran Crisis del 2008.
  3. la Crisis del 2008 tiene la particularidad de que su recuperación no resolvió, por el contrario, profundizó las causas estructurales que la provocaron. Desde esa perspectiva, todos nosotros estamos viviendo la peligrosísima crisis de un capitalismo senil, iniciada en el 2008.

Pero no nos engañemos, la muerte del capital no es un destino. No se muere, hay que desmantelarlo y superarlo. De lo contrario, a través de una devastación monumental intentará alcanzar una quinta fase o en su defecto, puede llevarnos a la extinción.

Las cuatro fases del capitalismo representan las formas históricas victoriosas del capital en su lucha a muerte contra el trabajo vivo; la clase obrera. Sin embargo, su éxito relativo impulsa su tendencia destructiva por efecto de la caída secular de la tasa de ganancia del capital. Es decir, las recuperaciones económicas del capital son realmente coyunturales (E. Maito), ver gráfico. 

En cierto sentido, esta gráfica ilustra que ante cada “progreso” del capitalismo sus contradicciones internas se agudizan. Demanda un crecimiento exponencial de la devastación y la depredación tanto de vidas humanas como de la naturaleza. En lenguaje simbólico, diríamos: – “Por más sangre que chupe el vampiro, no puede alcanzar la vida.”

¿Cuáles son algunas de las características del Capitalismo Globalizado?

 Muy brevemente, el paso de una economía internacional a una economía globalizada implicó: 

Primero, que los estados se relacionan entre sí mediante la transnacionalización: 

  1. de los procesos de producción (línea de montaje global).
  2. de las finanzas globales digitalizadas.
  3. de circuitos de acumulación globales.

Segundo, se integra un mercado internacional de flujos comerciales y financieros facilitado por:

  1. la Tecnología de Información y Computación (1980) y la comercialización de la internet (2000).
  2. la digitalización, que entre otras hace factible la circulación del dinero a través del planeta sin restricciones y de manera instantánea.

Tercero, los sistemas de producción nacionales se fragmentan e integran

externamente a los nuevos circuitos globalizados de acumulación (W. Robinson). En general, las soberanías nacionales se van derrumbando ante el avance del capital transnacional.

Cuarto, el libre movimiento de capital permite explotar la fuerza de trabajo global y 

fortalece la competencia entre estos. Esa realidad debilitó la capacidad de negociación de la clase obrera internacional y la efectividad de las luchas redistributivas del plusvalor en sus respectivos estados nacionales.

Quinto, la intervención de los estados-nacionales está fuertemente dirigida a 

promover la acumulación del capital transnacional, no a la satisfacción de las necesidades populares. Esa contradicción de los estados condujo a la pérdida de legitimidad de los gobiernos porque ponen en peligro la reproducción de la fuerza de trabajo.

Sexto, a partir del 2008 la globalización entra a una crisis mayor que la Gran Depresión de 1930 por efecto de:

  1. la sobreacumulación de riqueza y la creación de un mega circuito de especulación financiera. Un gran casino mundial en el cual el capital ficticio (no relacionado a la producción de ningún bien o servicio) es 11 veces el real.
  2. la proletarización y precarización de masas ingentes de trabajadores que se revelan constantemente en todo el planeta. Hay un crecimiento exponencial del ejército de reserva y del sector “excluido”.
  3. la aceleración de la caída de la tasa de ganancias del capitalismo global por efecto de la costosa aceleración de la automatización y la destrucción de puestos de trabajo.
  4. la contracción de los mercados por efecto del empobrecimiento y la polarización de los ingresos de la población. En general, se perpetúa el subconsumo y su contraparte, la sobreproducción. 

Es importante resaltar que, ante el avance de la crisis y la continua caída de la tasa de ganancia, el capitalismo globalizado no sólo se apropia del plusvalor del trabajador. También recurre al robo de una parte del valor necesario para reproducir la vida de la familia trabajadora. Es decir, recurre a la super explotación mediante el robo sistemático de una porción del salario. El capitalismo global, impone como norma la super explotación de la Fuerza de Trabajo típica de los países periféricos en el Siglo 20 (RM. Marini). 

Al presente y especialmente en China, la expropiación de una porción del salario es la principal fuente de ganancia extraordinaria del capital, no el plusvalor relativo (J Smith). El capitalismo ha convertido en regla, la super explotación tanto en los países centrales como en los periféricos. Por lo cual cada día es más inadecuada la distinción entre los trabajadores del llamado sur y norte global. Es momento de insistir en la unidad del proletariado mundial.

Luego de esta breve descripción:

¿Por qué esta en desarrollo la guerra mundial capitalista?

Esquemáticamente lo resumiré de este modo:

En primer lugar, según avanzó el capital transnacional hacia la globalización, se fue desarrollando una auténtica Clase Capitalista Transnacional (CCT) con conciencia de clase y muchísimo poder. Esto marca una diferencia importante a la hora de caracterizar el imperialismo del Siglo 21.

El interés común de la CCT es abrir los mercados globales, articular los circuitos de acumulación globalizados, manejar la crisis iniciada en el 2008 y contener violentamente la creciente rebelión de las masas precarizadas. En ese proceso la CCT lucha para subordinar los estados nacionales y a la misma vez, integrar y absorber en todos los países a una parte de la clase capitalista nacional.

Esa es la base social de los protectorados coloniales promovidos violentamente por Trump en Venezuela, Cuba, Irán y a nivel global.

En segundo lugar, para desempeñar su hegemonía la CCT aspira a un estado global que al presente no existe. Sus difusos centros de coordinación (Davos, G30, FMI, etc.) no tienen suficiente legitimidad, poder y estructuración para constituirse en estado global. La CCT enfrenta conflictos internos y tensiones con sectores de las burguesías nacionales.

Sin embargo, todo tiende a indicar que ante la profundización de la Crisis Capitalista del Siglo 21 y la ausencia de un estado global, el sector dominante del CCT ha optado por utilizar la hegemonía militar norteamericana como fuerza armada para lograr el control del conjunto del sistema.

En tercer lugar, el desarrollo histórico del Capitalismo Global creó una paradoja. El capital transnacional de fines del Siglo 20 logró ampliar enormemente sus fronteras en gran medida gracias a la restauración capitalista de China y la ex Unión Soviética. Ambos países fueron integrados al mercado mundial capitalista. Sin embargo, no fueron desmembrados o integrados como territorios coloniales (J. Altamira).

En cuarto lugar: Las poderosas burocracias despóticas que garantizaron la explotación de su fuerza de trabajo, para beneficiar a la CCT, también se reconstituyeron como burguesías nacionales y transnacionales. Por lo cual se transformaron en competidores fabulosos en la lucha por el control de los mercados, las cadenas de producción, las materias primas y áreas de influencia globales. Además, China transfiere a través del mercado ganancias extraordinarias de sus competidores por su elevado nivel de productividad.

En resumen, Rusia y especialmente China son los competidores estratégicos que el imperialismo norteamericano transnacionalizado persigue destruir. El objetivo de la guerra mundial en desarrollo es someterlos política y económicamente (J. Altamira). Se trata de una ampliación devastadora de sus esferas de dominio para sobrevivir y contrarrestar los efectos de la Crisis de Época.

Este es el fundamento profundo que explica porque estamos ante una Guerra Mundial Capitalista en desarrollo. Aunque hubo múltiples “conflictos previos”, el desarrollo de la guerra mundial inició a partir de la guerra entre Rusia y la OTAN en Ucrania (Altamira, 2022). El ataque a Irán es una extensión de la frontera de la Guerra de Europa a Medio Oriente. El ascenso de las tendencias dictatoriales o fascistas en Norteamérica y en otros países es la extensión del escenario bélico hacia el interior de estos países. Además, al presente no es posible impulsar una guerra mundial de rapiña y mantener internamente un régimen democrático burgués.

Sin embargo, el imperialismo norteamericano al servicio de un sector de la CCT desarrolla la guerra desde una posición de debilidad relativa porque:

  1. el imperialismo norteamericano atraviesa un declive de su poder económico y militar.
  2. hasta el presente la estrategia bélica del “trompismo” en Irán no cuenta con un amplio consenso de la CCT. Además, no tiene una estrategia político-militar factible para imponer un protectorado o cambio de régimen en Irán. 
  3. la oposición a la guerra de la clase obrera norteamericana e internacional no ha sido aplastada, por el contrario, su rebelión va en acenso. 
  4. a nivel global, poco a poco se fortalece los sectores socialistas revolucionarios.
  5. la crisis actual es una Crisis Multidimensional de la Humanidad (Crisis de Época) que enlaza o yuxtapone las siguientes dimensiones:
    1. Estructural por la sobreacumulación de capital, la automatización y el marcado incremento del capital ficticio.
    2. Política por la pérdida de legitimidad y hegemonía de los estados nacionales burgueses.
    3. Social porque pone en peligro la reproducción social de la clase obrera. La desigualdad extrema y la precariedad laboral impiden que amplios sectores de la población mundial puedan satisfacer sus necesidades básicas.
    4. Ecológica por el colapso de la biosfera.
    5. Geopolítica por la ampliación de la guerra mundial capitalista.

¿Cómo enfrentar la Guerra Mundial en Desarrollo?

Algunos elementos para enfrentar la guerra mundial en desarrollo son:

  1. Lograr popularizar que la lucha contra la guerra mundial capitalista es la lucha por la revolución socialista internacional. El periodo histórico abierto por la Revolución Socialista del 1917 está inconcluso y sólo puede ser completado aprovechando la crisis mediante la acción consciente del proletariado internacional.
  2. Apoyar la resistencia del pueblo iraní, palestino y de todos los pueblos que resisten la agresión del imperialismo norteamericano, sin que esto implique un apoyo acrítico a las organizaciones o regímenes que desarrollan la lucha.
  3. Esclarecer que, en el caso de Puerto Rico una independencia burguesa o la llamada soberanía nacional son insuficientes para resolver los problemas coloniales que sufre el pueblo puertorriqueño. Ese discurso es una salida falsa y anacrónica. Porque ante la crisis del Capitalismo Globalizado y la Guerra Mundial no hay soberanía que valga, no hay frontera nacional burguesa que detenga la tendencia a la super explotación, precarización y devastación bajo regímenes dictatoriales o fascistas.
  4. Impulsar el desarrollo de un liderato revolucionario que eleve el nivel organizativo y de conciencia política de la clase obrera puertorriqueña.
  5. Trabajar por la construcción de un Partido Socialista Revolucionario que potencie la autoliberación de la clase obrera y el desarrollo del marxismo crítico, al calor de las luchas sociales nacionales e internacionales. 

Finalmente: Hasta ahora los pueblos siempre ven venir la guerra como el fin del mundo. La Guerra Mundial Capitalista en desarrollo es la forma fenomenal más cruda y aterradora de la contradicción capital trabajo. 

Pero el progreso devastador del capitalismo tampoco es un destino de la humanidad. Podemos y debemos luchar por otro progreso, cuya lógica sea la vida, las relaciones comunitarias (comunismo) y la existencia armoniosa con la naturaleza. 

Vivimos un tiempo de peligros devastadores, pero también de oportunidades revolucionarias extraordinarias. El poderoso sistema capitalista es muy frágil, el potencial transformador del proletariado mundial nunca ha sido tan grande. Asumamos posición, desarrollemos nuestra comprensión teórica y luchemos por la revolución socialista internacional.■ 

Breve bibliografía sugerida:

  1. William Robinson (2023). Mano Dura, El Estado Policial Global y el Capitalismo del Siglo XXI; Madrid; Errata naturae editores, 2023.
  2. William Robinson, Irán, Pax Silica y el embrionario Estado fascista, La Jornada, 2026
  1. Luis Arizmendi (2019). El debate global sobre la Crítica de la economía política en el siglo XXI, El Trimestre Económico, 86(343), 545–578.
  1. Luis Arizmendi (2016), El capital ante la crisis epocal del capitalismo, México.
  1. Jorge Altamira (2026), Argentina en Crisis y el Mundo También,
  1. Jorge Altamira (2026). La “guerra total”, después de dos semanas de masacres, Política Obrera, Argentina 2026
  1. Jorge Altamira (2024). La agonía del capitalismo, la guerra imperialista y la crisis de la humanidad, Política Obrera, Argentina.
  1. Jorge Altamira (2022) La Guerra en Europa. Política Obrera, Argentina
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Author: Rafael Feliciano Hernández

Socialista puertorriqueño y expresidente de la Federación de Maestros de PR (2003-2012). Su trayectoria política incluye haber sido miembro de la Juventud Independentista Universitaria, Partido Socialista Revolucionario, Comité Nacional Pro Defensa de Vieques y el Movimiento Socialista de Trabajadores. Es miembro fundador del Movimiento Acción Revolucionaria (MAR) y del Capítulo de Jubilados de la Federación de Maestros.