A dos semanas de la primera vuelta, Jones Manoel se pronunció abiertamente en sus redes sociales con una publicación titulada: «Por qué necesitamos del voto táctico por Lula». Varios militantes del PCBR1 y otros seguidores cuestionaron su postura, alegando oportunismo electoral o pidiendo un voto ideológico. Estamos de acuerdo con el camarada Jones y queremos ayudar a la vanguardia de nuestra clase en Brasil a comprender por qué es necesario votar críticamente por Lula desde la primera vuelta de las elecciones de 2026.
La «trumpificación» de América Latina y la Doctrina Donroe
Jones empieza su explicación analizando las elecciones en el contexto internacional. Señala que Trump está interviniendo en las elecciones de Brasil como parte de un movimiento de injerencia en toda América Latina que busca sembrar el caos y la barbarie en el mundo. Es correcto plantear la discusión desde esta perspectiva. Estamos viendo un proceso de «trumpificación» de América Latina. No solo por la injerencia de Trump, sino, sobre todo, por el agotamiento del ciclo actual de gobiernos reformistas en la región.
El imperialismo estadounidense ve las elecciones en Brasil como una oportunidad para avanzar en su alineación con toda América Latina. El éxito de este plan significará el fortalecimiento del imperialismo más poderoso y reaccionario de los últimos 80 años. Significaría permitir que EE. UU. se atrinchere en el continente americano, para tener mayor seguridad al lanzarse a la disputa global con China por explotar las riquezas naturales, los mercados y la fuerza laboral de los pueblos del mundo. Una derrota de Flávio Bolsonaro2 frente a una candidatura encabezada por un partido de la clase trabajadora, aunque esté tan degenerado como el PT, debilita la posición de la fuerza más reaccionaria y mayor enemiga del progreso de la humanidad.
El PT como herramienta electoral
En la lucha contra la injerencia de EE. UU., los trabajadores brasileños tienen una herramienta de la que muchos pueblos no disponen: el Partido de los Trabajadores.
Se trata de un instrumento político construido históricamente por nuestra clase, en la lucha contra las clases dominantes de Brasil y de los propios Estados Unidos. Una herramienta que se ha degenerado con el tiempo, pero que sigue siendo la alternativa electoral más viable de la que dispone nuestra clase y que utiliza para derrotar electoralmente a sus principales enemigos de clase.
Reconocer este hecho no nos lleva a albergar ilusiones de que el PT, o su gobierno de frente amplio con la burguesía, encabezado por Lula, pueda impulsar cambios radicales en la sociedad brasileña. El PT surgió como un partido obrero independiente, fruto de un intenso proceso de ascenso de las masas, que culminó con el derrocamiento de la dictadura militar. Sin embargo, con el paso de los años, se fue adaptando e integrando al Estado burgués y pasó a considerar la administración del capitalismo como su límite máximo. El sabor amargo del gobierno de Lula 3.0 fue resultado de la aceptación del capitalismo y de la sumisión a sus reglas durante las últimas décadas.

¿Flávio Bolsonaro representa una amenaza fascista?
En todo caso, la victoria de Flávio Bolsonaro sería una enorme derrota para la clase trabajadora. Pero no por la razón que esgrimen los alarmistas sobre un supuesto peligro fascista.
La victoria de Flávio Bolsonaro significaría el regreso de un representante directo de la burguesía al mando de la república democrática capitalista en crisis, con la tarea de aplicar lo antes posible todas las medidas que la clase capitalista necesita para mantener sus ganancias a expensas de la clase obrera, cada vez más precarizada. No obstante, sería un gobierno inestable desde el principio, por haber sido elegido principalmente por el rechazo electoral al reformismo de Lula.
Es importante señalar que un gobierno de Flávio no tendría una base social sólida y militante capaz de imponer un cambio de régimen. Flávio heredó un bolsonarismo debilitado, un «bolsonarismo» duramente golpeado por la aventura golpista del 8 de enero de 2023. Aunque sigue usando la retórica antisistema, ya se presenta como un «Bolsonaro moderado». Las recientes revelaciones del escándalo Master/Vorcaro3, si bien favorecen electoralmente a Flávio, lo involucran y dificultan que se presente como ajeno al propio sistema.
Razones correctas y razones equivocadas para apoyar la victoria de Lula
El mejor resultado electoral para los trabajadores en este momento sería la victoria de Lula. No por las razones pregonadas incluso por sectores de la izquierda radical, que la presentan como la victoria de la civilización, de la soberanía y de la existencia de una perspectiva de futuro, ya que el futuro que Lula puede ofrecer es el de un reformismo sin reformas. Es decir, más capitalismo. Y es que hasta el pálido reformismo de los primeros mandatos de Lula hoy resulta insoportable para la burguesía, en un contexto de crisis creciente y de lucha entre las potencias a nivel mundial.
Ese futuro que ofrece Lula solo beneficia a los burócratas sindicales, a los asesores parlamentarios y a los líderes de izquierda que viven de las elecciones y del dinero de los fondos partidarios y electorales. La victoria de Lula es, en este momento, el mejor resultado para los trabajadores porque les permite a nuestra clase exigirle a Lula que cumpla su palabra, siempre y cuando logremos movilizarnos efectivamente a pesar del gobierno e incluso en su contra. La lucha por poner fin a la jornada laboral de seis días de trabajo por uno de descanso (escala 6×1) fue un ejemplo de ello: el gobierno de Lula inicialmente ignoró la demanda y actuó en su contra, pero luego se vio obligado a respaldar la iniciativa para ganar el apoyo electoral de los trabajadores.
La victoria de Lula permitirá a las masas experimentar el reformismo en tiempos de crisis, un reformismo cada vez más incapaz de ofrecer solo contrarreformas, recortes, privatizaciones y ataques. Las masas no aprenden de los libros de teoría revolucionaria. Las masas aprenden de su propia experiencia. La mejor manera de superar el reformismo de Lula será ayudar a las masas a probar el amargo sabor del reformismo en tiempos de crisis y, mediante ese proceso, ayudarlas a superar sus ilusiones en Lula y en el PT.

El error del voto nulo o del supuesto «voto ideológico»
Por eso rechazamos la propuesta del voto nulo en estas elecciones, que busca equiparar a Lula con Flávio. Lula ciertamente busca negociar y conciliar con EE. UU., al igual que busca negociar y conciliar con la burguesía brasileña.
La búsqueda de la conciliación es la esencia misma del reformismo. Sin embargo, para los trabajadores, es mejor enfrentarse a un gobierno de Lula que intenta negociar y conciliar con EE. UU., que a un gobierno de Flávio Bolsonaro que llama a las tropas estadounidenses para que le ayuden a combatir sobre el terreno a quienes ya denomina «narcocomunistas».
Este enfoque concreto de la coyuntura también nos lleva a rechazar el llamado a lo que se ha denominado “voto ideológico” o voto por la “izquierda radical” en la primera vuelta —a partidos como el PSTU4, la UP5, el PCB6 y el PCO7— para la presidencia de la República. En nuestra opinión, estas pequeñas candidaturas dispersas sirvieron para bloquear una verdadera alternativa radical a Lula y al PT en las elecciones de este año. Esa posibilidad fue real cuando Mano Brown propuso hace un año que Jones Manoel fuera candidato a la presidencia de la República.
La propuesta de Brown, presentada en un podcast, desató un debate espontáneo, en el que miles de jóvenes y trabajadores se entusiasmaron con la idea. En lugar de aprovechar la oportunidad, UP y PCO publicaron artículos que atacaban a Jones Manoel; el PSTU solo le ofreció su lista para postularse como diputado y el PCB simplemente guardó silencio. Las posturas de estos partidos fueron, por lo tanto, sectarias, que ignoran las necesidades y posibilidades históricas, para priorizar candidaturas que solo sirven para su propio beneficio.
Elegir a Lula para poder superar mejor a Lula y al PT
Ante la ausencia de una candidatura unificada a la izquierda de Lula, la defensa del voto crítico a Lula desde la primera vuelta de 2026 es, por tanto, la táctica que permite a los comunistas conectar con la vanguardia de nuestra clase y contribuir a clarificar las tareas necesarias no solo para derrotar a Flávio Bolsonaro, sino incluso para superar a Lula y al PT. Codo a codo con la militancia que lucha por derrotar al bolsonarismo, podemos explicar la necesidad de construir una herramienta mejor que el PT para que nuestra clase pueda utilizarla; una herramienta capaz de llevar sus luchas actuales y futuras a la victoria.
Por eso también, vemos con entusiasmo y declaramos nuestro apoyo a la Bancada de la Izquierda Radical, encabezada por figuras como Jones Manoel y Glauber Braga. A pesar de nuestras críticas a su programa, y de que posteriormente incluyeron candidaturas de un partido burgués como REDE8, vemos en la propuesta una posibilidad real de crear un punto de referencia para millones de personas que buscan una alternativa anticapitalista. Ante esto, apoyamos a sus candidatos en estas elecciones, excepto a los de REDE.
El voto crítico por Lula desde la primera vuelta y la victoria del PT en estas elecciones presidenciales ofrecerán las mejores condiciones para que se desarrolle una alternativa de extrema izquierda. Ese es el sentido del titular de nuestro periódico Brasil Comunista de septiembre-octubre: «¡Derrota al bolsonarismo! ¡Organízate por el comunismo!». En octubre, vamos a luchar para derrotar en las urnas a Trump y a sus agentes favoritos. Después, ayudaremos a la clase trabajadora brasileña a ajustar cuentas con Lula y el PT, y a construir un instrumento a la altura de sus tareas históricas.
- Partido Comunista Brasileño Revolucionario ↩︎
- Candidato del derechista Partido Liberal, Flávio es hijo del expresidente de Brasil, Jair Bolsonaro. ↩︎
- Escándalo financiero provocado por el millonario Daniel Vorcaro, principal accionista del Banco Master, por lavado de dinero, creación de empresas fachada y desvío de fondos de pensiones. Según lo que ha trascendido, Flávio Bolsonaro le pidió a Vorcaro el equivalente a 26 millones de dólares para financiar una película documental sobre su padre. Se presume que el dinero entregado por el banquero no se utilizó exclusivamente para la producción cinematográfica, sino que fue desviado a actividades fraudulentas del Banco Master y enviado a cuentas secretas en EE. UU. vinculadas a la familia Bolsonaro. ↩︎
- Partido Socialista de Trabajadores Unificado ↩︎
- Unidad Popular por el Socialismo ↩︎
- Partido Comunista Brasileiro ↩︎
- Partido de la Causa Obrera ↩︎
- Red de Sustentabilidad. REDE formó en 2022 una federación partidaria con el PSOL (Partido Socialismo e Liberdade). ↩︎












