Nota editorial: Mientras en Puerto Rico sufrimos los estragos de la privatización de la energía eléctrica, víctimas de un deficiente servicio y frecuentes aumentos tarifarios, un centenar de sindicatos han suscrito la siguiente declaración para repudiar la privatización y exigir un servicio público de electricidad. Si bien tenemos reparo de ciertos conceptos utilizados en la declaración (tales como el llamado “Sur Global” o el uso del concepto “neoliberalismo” en vez de capitalismo) nos parece que la declaración constituye un paso en la dirección correcta. Sólo a través de la acción concertada de la clase obrera a nivel internacional tendremos la posibilidad de derrotar la ofensiva privatizadora y garantizar el suministro de energía eléctrica como un servicio público esencial de la humanidad.
Somos sindicatos que representamos a decenas de millones de trabajadores y trabajadoras de todas las diversas regiones del Sur Global.
Enviamos nuestro apoyo solidario a todos los sindicatos y fuerzas progresistas que asisten a las negociaciones oficiales de la COP30 en Belém, o que participan en la Cumbre de los Pueblos que la acompaña.
Dado que la mayoría de los sindicatos del mundo no pueden estar físicamente presentes en la COP30 debido a sus recursos limitados, queremos enviar un mensaje claro y urgente tanto a las partes presentes como a la comunidad internacional en general. Nuestro mensaje es el siguiente:
- Reconocer la crisis de la política climática
Hoy en día está muy claro que el enfoque actual para abordar el cambio climático, centrado en los inversionistas y orientado a los beneficios, el llamado modelo de «crecimiento verde» desarrollado por los responsables políticos neoliberales hace aproximadamente tres décadas, se está desmoronando rápidamente.
Por lo tanto, se necesita urgentemente un nuevo enfoque político, basado en la prestación de bienes públicos mundiales, la expansión de los servicios públicos y la reconstrucción de los activos estatales, así como una reforma radical del sistema multilateral y la financiación del desarrollo.
Como se señala en la declaración del V Congreso Mundial de la CSI, adoptada en noviembre de 2022, «las políticas climáticas y energéticas neoliberales, vinculadas a la privatización y la mercantilización, no han logrado frenar el aumento de las emisiones de gases de efecto invernadero». En los tres años siguientes, los niveles de emisiones se han acelerado al alza, sin que se vislumbre un final. El Congreso Mundial de la CSI pidió «el mantenimiento, la recuperación y la expansión de la propiedad pública de las infraestructuras y los servicios energéticos», una política que apoyamos plena y activamente.
La COP30 debe reconocer que las políticas que se han puesto en marcha para hacer frente al cambio climático desde el inicio de la CMNUCC han sido socialmente regresivas, ecológicamente ineficaces o ambas cosas. Los objetivos adoptados en el Acuerdo de París no se cumplen sistemáticamente. La ausencia de oportunidades de obtener beneficios ha creado un enorme déficit de inversión, especialmente en el Sur. Los gobiernos se han visto reducidos a suplicar al capital privado que invierta en la descarbonización, pero el capital privado no está interesado en hacerlo.
Mientras tanto, quienes abogan por una acción decidida para hacer frente al cambio climático están siendo atacados por la extrema derecha y las fuerzas reaccionarias a nivel internacional. Pero también hay indicios de que países que en su día gozaron de la reputación de líderes climáticos (por ejemplo, Alemania) están dando marcha atrás en sus compromisos anteriores. En este contexto, los compromisos de «cero emisiones netas» adoptados por decenas de gobiernos carecen en la práctica de sentido.
Han pasado diez años desde que se negoció el Acuerdo de París. Anunciado como un «punto de inflexión para la humanidad» debido a sus ambiciosos objetivos, el Acuerdo no ha tenido prácticamente ningún impacto en las trayectorias de las emisiones. En su mayor parte, ha prevalecido el «statu quo». En el momento de redactar esta declaración, muchos países aún no han actualizado sus contribuciones determinadas a nivel nacional (NDC), tal y como exige el Acuerdo de París de 2015.
El problema aquí no es la «falta de ambición» o la «falta de voluntad política», sino la dinámica expansionista del capitalismo global y la búsqueda incesante de beneficios. Los inversionistas privados simplemente no van a invertir en la descarbonización sin una rentabilidad garantizada, incluso si esas inversiones proporcionaran bienes públicos esenciales.
Del mismo modo, las empresas privadas no van a compartir sus conocimientos y tecnologías en beneficio de todos, sino que siguen restringiendo el acceso a estos recursos para obtener una ventaja competitiva sobre sus rivales. Como reconocen tanto el IPCC como la CMNUCC, no puede haber una política climática eficaz si los intereses privados siguen velando únicamente por sus propios intereses.

- ¡Atención! Los trabajadores de todos los países exigen un cambio
Hoy en día, un número cada vez mayor de personas de la clase trabajadora considera que las políticas climáticas son una carga, no un beneficio. La promesa de abundantes «empleos verdes», transmitida con tanta convicción durante las últimas décadas, se recibe ahora con cinismo e incredulidad. La «carrera hacia el abismo» mundial en la aplicación de «soluciones bajas en carbono» ha aumentado la amenaza de pérdida de puestos de trabajo y ha alimentado el aumento del trabajo precario y peligroso.
Para muchos sindicatos, el principal reto hoy en día no es garantizar que «nadie se quede atrás», ya que casi toda la clase trabajadora sufre niveles intolerables de explotación e inseguridad. Hoy en día, el 1 % más rico posee el 45 % de la riqueza, y casi 3600 millones de personas viven con menos de 7 dólares estadounidenses al día. Los costos de la acción climática y de acabar con la pobreza no son más que una fracción de la riqueza que se acumula en las cuentas bancarias de los ricos.
Las rebeliones de la «Generación Z» de los últimos meses son una clara indicación de que los trabajadores y los jóvenes no están dispuestos a tolerar ni los crecientes niveles de desigualdad ni la descarada corrupción de la clase multimillonaria. Una política climática que aumente la desigualdad, la precariedad y la deuda perpetuará esta crisis social. Para que los trabajadores apoyen la acción climática, las políticas que se apliquen deben abordar de manera significativa estos desequilibrios evidentes.
- La vía pública: proporcionar bienes públicos globales, recuperar y restaurar servicios vitales
Hacemos un llamado a las partes de la COP30 para que reconozcan la necesidad de un cambio radical de política hacia un enfoque de vía pública. Este cambio debe basarse en la financiación pública y la ampliación de la propiedad y el control públicos sobre sectores vitales esenciales para la acción climática y la transición, como la energía, el transporte público y las materias primas. La nueva política debe permitir y fomentar una agenda de «recuperación y restauración» para reforzar los servicios públicos y las empresas de servicios públicos, y ayudar a los gobiernos del Sur a aumentar sus activos y capacidades, colocándolos en una posición más sólida para perseguir un desarrollo industrial y social con bajas emisiones de carbono.
Como señalamos durante la COP29 en Bakú, los niveles de financiación climática puestos a disposición del Sur son irrisorios si se comparan con las necesidades reales. La financiación prometida por los países ricos (pero rara vez entregada) viene acompañada de condiciones favorables a la privatización y supone un mayor endeudamiento para gran parte del Sur Global. Las denominadas Alianzas para una Transición Energética Justa (JETP) con Sudáfrica, Indonesia, Vietnam y Senegal ofrecen un claro ejemplo de este fracaso político más amplio. Lanzada con gran fanfarria en 2021-2022, la financiación de las JETP está supeditada a que los gobiernos del Sur estén dispuestos a cumplir las condiciones impuestas por los donantes, diseñadas para crear un «entorno propicio» para el sector privado. Este uso coercitivo de la financiación es inaceptable. Rechazamos enfáticamente esta versión verde del ajuste estructural neoliberal. Es necesario romper definitivamente con la política de «financiación mixta» y «reducción del riesgo». La idea del Banco Mundial de que «miles de millones se convierten en billones», según la cual el dinero público «catalizaría» grandes cantidades de financiación del sector privado, ha sido un fracaso rotundo y debe ser claramente rechazada.
Exigimos que la financiación climática no solo evite un mayor endeudamiento, sino que también ayude a aliviar las inmensas presiones de la deuda existente sobre los países del Sur. Muchos países del Sur ya pagan más en servicio de la deuda que lo que destinan a salud, educación y servicios básicos. El transporte público está descuidado, los programas de adaptación son prácticamente inexistentes, y las mujeres y los trabajadores rurales son los primeros y más afectados por la ausencia de servicios básicos, incluida una energía asequible y confiable.
El nuevo marco normativo debe basarse en la cooperación, no en la competencia comercial. Debe fundamentarse en una ampliación de la propiedad y el control públicos sobre «todo lo relacionado con la energía», incluidos los principales proveedores de tecnología. Debe poner en práctica la transferencia de tecnología como un bien público mundial, y deben adoptarse medidas para garantizar que los conocimientos y las habilidades esenciales para la transición se compartan con otras instituciones públicas, independientemente de su ubicación.
_____________________________________________________________________________
SINDICATOS FIRMANTES
- Africa Region, International Trade Union Confederation (ITUC-Africa)
- Confederación Sindical de las Américas (CSA) TUCA
- Public Services International
- Internacional de Servicios Públicos- Interamerica
- Union Network International – Africa Region (UNI Africa)
Argentina
- CNTI-CTAA
- Confederación Latinoamericana y del caribe de Trabajadores Estatales (CLATE)
- Federación de Trabajadores de la Energia Rep Argentina
- Frente Sindical de Acción Climática
- Asociación del Personal Superior de Empresas de Energía (APSEE)
Bangladesh
- West Bengal Electricity Distribution Workers’ Union (Paschimanchal Biddyut Bitaran Sramik Karmachari Union)
- ASHUGANJ POWER STATION COMPANY LIMITED SRAMIK KARMACHARY UNION
Basque Country
- ELA Sindikatua
Benin
- La Confédération des Organisations Syndicales Indépendantes du Bénin (COSI-Benin)
Botswana
- Botswana Federation of Trade Unions (BFTU)
Brazil
- CUT-Brazil
- Confederação Nacional dos Metalúrgicos da CUT
- Confederação Nacional dos Urbanitários – CNU
- Sindicato dos Urbanitários do STIU-DF
- Sindicato dos Trabalhadores na Indústria de Energia Elétrica de Niterói (STIEEN)
Burkina Faso
- Union Syndicale des Travailleurs du Burkina
Colombia
- Sindicato de Trabajadores de la Energía de la República de Colombia (SINTRAELECOL)
- SINTRAEMCALI
- SINTRACARBÓN Colombia
- Organización Sindical ORGANISA
- SNTT de Colombia
- Sindicato Unico Nacional de Mototrabajadores de Colombia (SUNMCOL)
- SINEDIAN Colombia
- Federación Sindical Mineroenergética Funtramiexco
- Asociación de Sindicalistas de Emcali (ASOSIEMCALI)
Democratic Republic of Congo
- Confederation Democratique du Travail (CDT RDC)
Estawani
- Swaziland Democratic Nurses Union
Galiza
- Confederación Intersindical Galega (CIG)
Ghana
- Public Utility Workers Union (PUWU)
Guatemala
- Sindicato de Trabajadores del Instituto Nacional de Electrificación (STINDE)
India
- Hind Mazdoor Kisan Panchayy
Indonesia
- Serikat Buruh Migran dan Informal Indonesia (SEBUMI)
- Persatuan Pegawai PT PLN Indonesia Power (PP-IP Union)
- Federasi Serikat Pekerja Farmasi dan Kesehatan Reformasi (FSP FARKES R)
- Serikat Pekerja PT PLN Nusantara Power (SPNP)
- Asosiasi Serikat Pekerja Indonesia (ASPIRASI)
- Serikat Pekerja PT PLN Persero (SP PLN)
- SPEE FSPMI
- Confederation of Indonesia People Movement (KPRI)
- GSBI – Gabungan Serikat Buruh Indonesia (The Central of Indonesian Labor Struggle)
- Serikat Pekerja Kereta Api (SPKA)
- Konfederasi Serikat Buruh Seluruh Indonesia (KSBSI)
- Konfederasi Serikat Pekerja Indonesia (KSPI)
Kenya
- Kenya Electrical Traders & Allied Workers Union (KETAWU)
- Amalgamated Union of Kenya Metal Workers
- Kenyan Union of Hair and Beauty Workers (KUHABWO)
Malawi
- Transport & General Workers Union
Mali
- Syndicat des Travailleurs du Rail- SYTRAIL
Malaysia
- Malayan Nurses Union
Mexico
- National Union of Petroleum Technicians and Professionals (UNTyPP)
- Sindicato Mexicano de Electricistas (SME)
- Nueva Central de Trabajadores (NCT)
Moçambique
- Organization of Mozambican Workers – Central Trade Union (OTM-CS)
Namibia
- Trade Union Congress of Namibia (TUCNA)
Nepal
- General Federation of Nepalese Trade Unions (GEFONT)
- Center for Labour and Social Studies (CLASS) Nepal
Niger
- Union des Syndicats des Travailleurs du Niger (USTN)
- Syndicat National des Travailleurs de l’Energie du Niger (SYNTRAVE)
- The National Union of Mine Workers Niger (SYNTRAMIN)
Nigeria
- Automobile Boatyards Transport Equipment and Allied Senior Staff Association (Autobate)
- Nigeria Union of Petroleum and Natural Gas Workers (NUPENG)
- National Union of Electricity Employees (NUEE)
Pakistan
- National Trade Union Federation Pakistan (NTUF)
Peru
- CUT Perú
- Central Union Federation of Social Health Insurance Workers (FED-CUT ESSALUD)
- Federación de Trabajadores del Agua Potable y Alcantarillado del Perú (FENTAP)
Philippines
- National Public Workers Congress (PUBLIK)
- Public Services Labor Independent Confederation (PSLINK)
- Sentro
- Bukluran ng Manggagawang Pilipino
- National Confederation of Transportworkers Union
- Sigaw ng Kabataan Coalition (SKC)
- PIPSEA PUBLIK
- National Union of Workers in the Power Industry (POWER-SENTRO)
- 80.AEA-POWER-SENTRO
Puerto Rico
- Unión de Trabajadores de la Industria Eléctrica y Riego (UTIER)
Senegal
- Democratic Union of Senegalese Workers (UDTS)
- Syndicat National des Travailleurs du Pétrole, du Gaz et des Activités Connexes du Sénégal / UTS
South Africa
- National Education Health and Allied Workers Union (NEHAWU)
- Congress of South African Trade Unions (COSATU)
- South African Municipal Workers’ Union
South Korea
- Korean Confederation of Trade Unions (KCTU)
- Korean Public Service and Transport Workers’ Union (KPTU)
Sri Lanka
- United Federation of Labour – Sri Lanka (Ufl)
- Ceylon Electricity Board – Technological Engineers and Superintendents Union
Trinidad and Tobago
- Oilfield Workers Trade Union
Tunisia
- CGTT : Confédération Générale Tunisienne du travail
- General Federation of Electricity & Gas UGTT – Tunisia (GFEG-UGTT)
Uganda
- Uganda Electricity and Allied Workers Union (UEAWU)
Uruguay
- State Electricity and Telephone Service Employees’ Union (AUTE)
Zambia
- Zambia Revenue Authority and Allied Workers Union
- National Union of Public and Private Educators of Zambia
Zimbabwe
- Energy Sector Workers Union Of Zimbabwe
Union Allies
- Instituto Internacional de Formación, Estudios y Capacitación Social y Sindical del Sur (INCASUR) Argentina
- Institute for Strategic Studies of Petroleum, Natural Gas and Biofuels (INEEP) Brazil
- Centro de Innovación e Investigación para el Desarrollo Justo del Sector Minero Energético de Colombia (CIPAME) Colombia
- Labour Education Foundation (LEF) Pakistan















