Palabras pronunciadas el pasado 25 de julio de 2025 durante los actos conmemorativos del asesinato de los independentistas Arnaldo Darío Rosado y Carlos Soto Arriví en el Cerro Maravilla, el 25 de julio de 1978.
Este año se conmemoran 20 años de la caída en combate de nuestro comandante Filiberto Ojeda Ríos. Filiberto fue combatiente del Ejercito Popular Boricua, Macheteros y su responsable general al momento de su asesinato en Plan Bonito, Hormigueros, el 23 de septiembre de 2005, a manos del FBI.
Filiberto nace el 26 de abril de 1933, en el pueblo de Naguabo. A los 11 años emigra a Nueva York, junto a su madre, en donde cursa estudios de escuela elemental e intermedia. Regresa a Puerto Rico y termina la escuela superior y cursa estudios en la Escuela Libre de Música. En el 1948, con apenas 15 años, comienza estudios en la Universidad de Puerto Rico. En el 1950 regresa a Nueva York, en donde trabaja en una fábrica y continúa sus estudios musicales. Desde el 1955 integra y colabora con varias orquestas tocando la trompeta.
En el 1957 comienza su participación en actividades políticas uniéndose al Movimiento 26 de julio de Cuba. De 1958 al 1959 se une al Movimiento Libertador de Puerto Rico. En 1961 viaja con su familia a La Habana y se une al Movimiento Pro Independencia, siendo su delegado ante la Organización Tri-Continental y ante la Organización de Solidaridad para los Pueblos de Asia, África y América Latina. En el 1964 ingresó a la Universidad de La Habana en donde estudió ciencias políticas. También fue subjefe de la Misión Permanente del MPI en Cuba en 1966. En ese mismo año el Che Guevara le solicitó a el y otro combatiente puertorriqueño que se unieran al grupo de revolucionarios que irían a Bolivia, a lo que contestaron que su deber político era organizar la revolución en Puerto Rico.
En el 1967 Filiberto renunció al MPI en solidaridad con Narciso Rabell, quien había sido destituido por discrepancias con la dirección en Puerto Rico en cuanto a la no participación el en plebiscito de 1967.
En el 1969 regresa a Puerto Rico y se une al Movimiento Independentista Revolucionario en Armas (MIRA), organización armada como forma de acción política y de defensa ante los ataques violentos promovidos por el aparato federal, momento que marca la radicalización política de Filiberto.
El 10 de octubre de 1970 fue arrestado por primera vez, por agentes del FBI, en el Bo. La Charca de Quebradillas, acusado de ser parte del MIRA. El 27 de octubre de 1970 debía comparecer a una vista judicial por la Ley de explosivos. Nunca compareció y así entró en un periodo de clandestinaje que se extendió hasta el 1985.

Entre el 1970 y el 1976 el MIRA y otros grupos revolucionarios de la época como los Comandos Armados de Liberación (CAL) y las Milicias de Liberación Nacional (MLN), atraviesan un proceso de transformación que desemboca en la fundación del Partido Revolucionario de los Trabajadores Puertorriqueños (PRTP) el 26 de julio de 1976. Posteriormente, en 1978 surge el brazo armado de la organización, conocido como Ejercito Popular Boricua-Macheteros (EPB-Macheteros). Dice Álvaro M. Rivera Ruiz, en su libro, Violencia política y subalternalidad colonial: El caso de Filiberto Ojeda y el MIRA (1960-1972) que el EPB-Macheteros apareció a la luz pública como consecuencia de los asesinatos de los jóvenes independentistas Arnaldo Darío Rosado y Carlos Soto Arriví, quienes fueron asesinados por agentes de la policía de Puerto Rico en este mismo lugar en que nos encontramos hoy.
Filiberto es nombrado Responsable General del EPB. Posteriormente la organización se divide quedando aparte el PRTP y el EPB, siendo Filiberto el Responsable General del EPB- Macheteros hasta su muerte en 2005.
El 30 de agosto de 1985, es arrestado, en Luquillo, como parte del operativo del FBI para arrestar a los participantes del rescate de la Wells Fargo, cuando cientos de agentes federales realizaron operativos en múltiples pueblos de la isla para arrestar luchadores independentistas. Filiberto enfrentó a nuestros enemigos, ejerciendo la defensa de su hogar, su patria y su vida.
El 13 de mayo de 1988, un panel de jueces ordena liberarlo de la detención preventiva, luego de 2 años, 8 meses y 20 días de su arresto.
El 26 de agosto de ese mismo año el FBI, lo vuelve a arrestar por cargos de resistir el arresto en Luquillo, imponiéndosele detención preventiva el 9 de septiembre de ese mismo año.
El 26 de agosto de 1989 es declarado no culpable de todos los cargos relacionados al arresto de Luquillo, por un jurado puertorriqueño. No es dejado en libertad, en violación a sus derechos, y es llevado a Hartford para enfrentar los cargos relacionados al robo de la Wells Fargo. Allí es dejado en libertad provisional con un grillete electrónico.
El 23 de septiembre de 1990, se anuncia su regreso a la clandestinidad durante los actos de Grito de Lares. El 2 de octubre aparece el grillete en la puerta de las oficinas de periódico Claridad.
En Hartford es juzgado en ausencia y condenado a 55 años de cárcel.
Desde 1990 a 2005 vive en el clandestinaje.

El 23 de septiembre de 2005 un comando militar de más de 200 efectivos de las fuerzas represivas de Estados Unidos, asesinan a Filiberto Ojeda Ríos, dejándolo desangrar, luego de haberlo herido de gravedad.
Su cuerpo fue expuesto en el Colegio de Abogados y en el Ateneo de Puerto Rico. El pueblo se desbordó en homenaje póstumo al Comandante Machetero, haciéndole guardia de honor.
El sepelio se realizó en su pueblo natal de Naguabo, en el Bo. Río Blanco, siendo acompañado por miles de puertorriqueños(as) en procesión solemne desde San Juan hasta Naguabo en solidaridad y reconocimiento a la vida del patriota revolucionario.
¿Qué representa, qué significa el asesinato de Filiberto Ojeda Ríos hace 20 años?
En primer término, es un escarmiento que las autoridades imperiales quieren infringir, no tan solo sobre los movimientos independentistas, sino también sobre los movimientos sociales y de base de la época, mediante el cual pretende criminalizar nuevamente el movimiento independentista. El pueblo puertorriqueño tuvo una victoria contundente al sacar a la marina de guerra más poderosa del mundo de su territorio nacional en Vieques. Además, se experimentaba un auge en las luchas comunitarias, de base, ambientales, contra la guerra, contra el racismo y la xenofobia y otras muchas. Fue una demostración de fuerzas en la que el FBI transmitió el mensaje de que operan impune y no responde por sus acciones. Hoy en día se desconoce el responsable de la muerto de Filiberto y no se ha hecho la más mínima investigación de los hechos, por parte de las autoridades pertinentes. Es el mismo FBI vinculado al exilio cubano, implicado en asesinatos políticos en la década de los 70 y a los escuadrones de la muerte, dentro de la Policía de Puerto Rico, vinculados con los asesinatos ocurridos en este mismo lugar. El mismo FBI que hoy sigue operando con impunidad.
Pero además de todo ello, Filiberto representa una figura de lucha y esperanza para nuestro pueblo. Desde el clandestinaje ofreció varios mensajes y entrevistas que delinean pensamientos con vigencia actual. Ante el descalabro que vive nuestro pueblo hoy, su mensaje es vigente. Ante la gentrificación, el desmantelamiento de las instituciones del estado, en beneficio de la clase burguesa, principalmente extranjera y en detrimento de los trabajadores, las políticas antiinmigrantes, la violencia de género y las comunidades lgbttq+, las luchas ambientales y demás, el mensaje de Filiberto sigue vigente.
En este punto quiero traer la propuesta promovida por Filiberto y otros patriotas del FRENTE POPULAR PARA LA SALVACIÓN NACIONAL. Lo más importante, desde mi punto de vista, del análisis que se hace previo a la propuesta, es el reconocimiento de que existe unas luchas comunitarias, de base, que se han articulado a través de los años. Dada la falta de poder para participar en la toma de decisiones que afectan la vida del pueblo, éste ha desarrollado unas luchas persistentemente defensivas. Al mismo tiempo señala que esas luchas son locales y que en la mayoría de los casos se desarrollan de manera aislada. Son luchas de sobrevivencia que no están articuladas ni integradas en una estrategia general de lucha nacional.
Provienen de los desposeídos, marginados y desempleados. Los que carecen de recursos económicos para satisfacer sus necesidades en el orden de la salud, de la educación y de la vivienda, los que sufren efectos de la contaminación ambiental, los que sienten la agresión cultural, los que sufren en los residenciales públicos y barriadas pobres los embistes de las fuerzas represivas y los que luchan por la desmilitarización (Vieques).
El momento histórico actual debe ser aprovechado para integrar las múltiples acciones del pueblo que van en busca de la reafirmación nacional y en contra de las medidas represivas aplicadas por el poder dominante.

Parte de este diagnóstico explica “este esfuerzo del puertorriqueño para transformar la realidad inmediata que nos oprime y nos roba muestro valor esencial como ser humano, el valor de la libertad y de poder controlar las fuerzas sociales y económicas que nos definen, es un esfuerzo local que en la mayoría de los casos se desarrolla de manera aislada. Los propios mecanismos de comunicación del sistema hacen que ese aislamiento se mantenga. Por otro lado, los partidos políticos que comparten el poder administrativo ignoran o desarticulan esas luchas a los fines de proteger los intereses económicos a quienes realmente sirven. Finalmente, las propias organizaciones representativas de los sectores populares han carecido de la capacidad organizativa para darle cuerpo coherente a esos procesos de luchas populares a los fines de canalizar la convergencia de todos esos esfuerzos en una lucha unitaria y combativa”. Como meta de este esfuerzo, “el frente aspira a lograr la acción conjunta de organizaciones de carácter progresista y de intereses sociales múltiples en un proceso de democracia participativa… El frente se proyecta como una práctica de comportamiento cívico liberador, al trabajar por creación de las condiciones que posibiliten la participación de todos los sectores”. Los principios que sostienen el frente como concepto y como proceso son:
- Poder para el pueblo
- Democracia interna
- Autonomía de las organizaciones
- Políticas de carácter nacional
- Unidad en lo que nos une
- La continuidad del trabajo
Unidad en la acción:
Crear conciencia de la necesidad de un esfuerzo unitario para vencer.
Filiberto está consciente de la diversidad entre nuestras distintas organizaciones patrióticas. Parte de la premisa de que no se puede pretender que desaparezcan o cambien de posición las otras organizaciones como condición a que mi organización se una a la lucha. Entiende que, respetando las posiciones ideológicas y estratégicas de cada organización podemos encontrar luchas y estrategias en común que nos lleven a forjar la independencia y la nueva sociedad que todos(as) queremos.
Las diversas organizaciones poseen objetivos sociales y espacios de trabajo reivindicativos específicos. Un proceso de discusión que acompaña al de decisión es revelador de los puntos en común que tienen las diferentes organizaciones. Esos puntos en común constituyen la base para el trabajo futuro compartido.
Estos puntos que trata la propuesta que promueve Filiberto es especialmente importante en estos días en que se organiza una Marcha por la Independencia, que pretendemos que sea masiva. Organizaciones diversas se han sentado a organizar esta marcha convergiendo, no sin obstáculos y diferencias, en una estrategia común para promover y llevar el mensaje de la independencia para nuestra patria. Tenemos la esperanza de que esto sea el comienzo de algo más grande que nos lleve a la unidad en la acción hacia la independencia.
El próximo 23 de septiembre de 2025, estaremos celebrando un acto de conmemoración de la vida de Filiberto Ojeda Ríos a 20 años de su asesinato. A las 4:00 pm estará saliendo una marcha desde la Panadería Casa Blanca en Hormigueros, hasta la Casa Museo Filiberto Ojeda Ríos en Plan Bonito, en donde a las 5:30 pm dará comienzo el acto político cultural. Los esperamos, de Lares a Hormigueros, de Betances a Filiberto.
¡Qué viva Puerto Rico libre!
¡Qué viva Filiberto Ojeda Ríos!
¡Todo Boricua machetero! ¡Toda Boricua Machetera!















