Es ahora o nunca: ¡México tiene que suministrarle petróleo a Cuba!

A finales de enero de este año, Donald Trump señaló en una orden ejecutiva que el Gobierno de Cuba representa una “amenaza inusual y extraordinaria” para la seguridad nacional de Estados Unidos. Envalentonado hasta sus narices, tras el lucroso éxito que tuvo con la intervención militar en Venezuela, ahora se dirige a atacar al pueblo cubano como parte de su campaña imperialista para tener control directo sobre América Latina y sacar a sus adversarios económicos y políticos de la región. Las consecuencias de esta ofensiva recaen directamente hacia el proletariado latinoamericano. 

Ya volviéndose su sello característico, Trump amenaza con imponer aranceles a las importaciones a Estados Unidos a cualquier país que venda petróleo a Cuba, una medida con dedicatoria para México al haberse convertido en el país que más petróleo enviaba al archipiélago. Y no bastando con eso, también ha desplegado la mayor presencia militar estadounidense en el Caribe en décadas interceptando la entrada de petróleo a la isla. 

Sin descaro alguno, las máscaras se han quitado. El imperialismo estadounidense ve una oportunidad para aplastar finalmente la revolución cubana tras 67 años de ataques implacables. Estamos hablando de un estrangulamiento al pueblo cubano por parte del imperialismo: apagones de 16 a 20 horas, afectaciones en las escuelas y hospitales, cortes de agua, dificultad para transportar alimentos. 

¡No podemos quedarnos de brazos cruzados! Se trata de un país caribeño, privado de recursos por un bloqueo imperialista criminal, con una economía extremadamente debilitada. El pueblo cubano no puede quedarse sin energía. El imperialismo quiere terminar con las últimas conquistas de la revolución cubana

La respuesta de algunos gobiernos, supuestamente amigos de Cuba, ha sido de solidarizarse con ellos en palabras y en hechos con Estados Unidos al dejar de enviar petróleo por temor a las medidas económicas que pueda llevar a cabo el gobierno de Trump. 

En el caso de México, Sheinbaum ha señalado que cancelar el envío de petróleo a Cuba, que ascendía a 17,200 barriles diarios, fue una decisión “soberana”, sin intereses extranjeros de por medio. Pero los hechos dicen más que mil palabras. El dejar de enviar petróleo a la isla directamente ha demostrado que el gobierno mexicano se encuentra desgraciadamente subordinado al gobierno de Trump y subyugado a los intereses imperialistas de Estados Unidos. 

Sabiendo la presión que esto implicaría, la presidenta ha enviado dos buques con 814 toneladas de ayuda humanitaria con leche, carne, frijol, arroz, aceite vegetal y artículos de higiene personal. Claro que esta es una medida positiva que ayudará, sin duda, a un pueblo que está sufriendo de primera mano los embates imperialistas del bravucón Trump. Pero entre todas esas toneladas, no se encuentra ni una gota de petróleo. ¡He aquí el meollo del asunto! ¡Sin energía, Cuba no podrá sobrevivir y Estados Unidos vencerá! 

Ahora la Corte Suprema de EEUU le ha puesto los planes de cabeza a Trump temporalmente, negándole la autoridad de imponer aranceles bajo la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA). Trump ha tenido que maniobrar, respondiendo con una orden ejecutiva que le permitirá mantener el 10% de los aranceles a nivel mundial por 150 días. La IEEPA es la misma ley cuya autoridad invocó Trump para amenazar con aranceles a los países que vendieran petróleo a Cuba. El bloqueo petrolero por lo tanto queda anulado (por ahora) al no tener base legal. 

Sheinbaum ha señalado que cancelar el envío de petróleo a Cuba fue una decisión “soberana”, sin intereses extranjeros de por medio.

Nosotros decimos: ¡Ahora es cuando! ¡Si el gobierno de la 4T dice basarse en la fraternidad entre pueblos, es el momento de actuar! Debe de enviar inmediatamente petróleo a Cuba antes de que sea demasiado tarde. En tiempos como los nuestros, tardar demasiado en accionar puede costar muy caro y los minutos se cuentan por horas. O se envía petróleo ahora o se cerrará la ventana para ayudar a nuestros hermanos y hermanas de Cuba y Trump volverá a asfixiarles hasta conseguir su cometido. 

Desde el Partido Comunista Revolucionario exigimos abiertamente que el gobierno mexicano debe restablecer el suministro inmediatamente, bajo escolta de la Marina. Si realmente somos un país soberano, no puede haber otra manera: ¡O ayudamos al pueblo cubano o estaremos del lado de los bravucones imperialistas que no van a dudar en pisotearnos cuando acaben con Cuba! 

Si Trump y los imperialistas contraatacan, se debería responder con acciones de masas de los trabajadores, apelando a la movilización de masas y acciones como la huelga en las empresas norteamericanas, en expropiar toda empresa imperialista que amenace con cerrar o que esté, en medio de esta ofensiva, atacando los derechos laborales de la clase obrera. La política exterior debe ser clara a favor de los trabajadores cubanos y debería ser solo la continuación de una política interior que, sin titubeos, vele por los intereses de los trabajadores en México. En el periódo en que vivimos, toda política que busque conciliar los intereses irreconciliables de clase estará condenada al fracaso.

Los trabajadores solo podemos confiar en nuestras propias fuerzas y es bajo nuestra presión que lograremos que el gobierno pueda posicionarse del lado correcto de la historia y rompa con el bloqueo imperialista. ¡Qué así sea! 

Como comunistas estaremos en primera fila en las calles, centros de trabajo, sindicatos y escuelas exigiendo la movilización amplia para que EEUU quite sus manos de Cuba. Pero no basta solo con nuestras fuerzas, necesitamos del apoyo amplio del proletariado para que el gobierno entienda quiénes realmente tenemos el poder. Trabajadores, estudiantes, mujeres en lucha: a ti te hacemos el llamado para unirse en la lucha contra el imperialismo. 

Hemos dicho muchas veces que el destino de la revolución cubana se decidirá en última instancia en el ámbito de la lucha de clases mundial. Las masas trabajadoras de Estados Unidos, Latinoamérica y el mundo deben unirse también a la movilización organizada contra el estrangulamiento de un pequeño país por parte de una potencia en relativo declive como lo es EEUU y en contra de la lastimosa subordinación de los jefes de Estado de nuestros países. 

La lucha contra el imperialismo pone a prueba, ahora más que nunca, que la lucha de clases está más vigente que nunca. Detrás de discursos nacionales, vemos a una burguesía temerosa del imperialismo, pero aún más, del poder de la clase trabajadora organizada. Nos corresponde al proletariado tomar la batuta en contra del imperialismo y contra el capital. Esa es la misión histórica que no podemos dejar pasar.

¡Manos fuera de Cuba!

¡Sheinbaum, petróleo a Cuba, rompe con el bloqueo!

¡Es ahora o nunca!

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Author: Partido Comunista Revolucionario (Mexico)

Sección mexicana de la Internacional Comunista Revolucionaria (ICR).